Puedes hacer todo el mindfulness del mundo, levantarte a las cinco de la mañana a meditar, tomar té de jengibre y repetir afirmaciones positivas en el espejo, pero si vives atrapada en un sistema que te exprime hasta dejarte sin energía, tarde o temprano tu salud mental se va a
Da igual cuánto te quieras. Da igual cuánto crezcas personalmente. Y da igual cuánto trabajes en ti. No puedes sentirte bien en un lugar que no invita a estarlo, por más esfuerzo que le pongas. Que no es cuestión de actitud, se llama contexto
Sin ganas de volver a trabajar, pero con muchas ganas de saber de mis pacientes.
(?) contradictorio...? o coherente: conectada a lo humano, odiando que una motivación de ese acercamiento sea *el trabajo*.
La “ciencia” de “los cerebros rosas y azules” está mandada a recoger hace rato. Incluso si tuviéramos cerebros distintos, eso no explica ni es prueba de la esencialidad de las diferencias biológicas en el comportamiento de hombres y mujeres.
El cerebrocentrismo no para.
El amor también es entender que no todo lo puede. El amor también es querer que la otra persona consiga sus objetivos y viva la vida que quiere. El amor también es renuncia.
No es que no se hable del trastorno por atracón y esté invisibilizado, es que es difícil encontrar a alguien con problemas de atracones que no esté haciendo compensaciones o que no haya estado toda su vida a dieta
En programas de prevención de los TCA en la Escuela, probablemente tenga más poder preventivo desarrollar actitudes de protección ante las presiones culturales estéticas, que la sugerente idea de "enseñar a comer" a la chavalada.
Sujétenme el matcha:
- Roles de género tradicionales rebrandeados (energía femenina/ masculina, mujer/ hombre de alto valor).
- Mal uso de dating apps: consumismo, accesibilidad, etc.
- Hombres jóvenes volviendo a valores tradicionales como respuesta a las demandas del feminismo.
- Menos terceros espacios físicos (es decir, de ocio y de socialización) donde conocer y frecuentar a gente orgánicamente. Mayor esfuerzo para mantener vínculos.
- Crisis económicas y de vivienda.
- Privación de intimidad y comunidad.
- Teletrabajo, muchas horas de trabajo, distancias al trabajo.
- FOMO: demasiadas opciones y accesibles, la idea de que siempre puede haber algo mejor.
- Capitalismo tardío, así en general.
- TikTok, así en general, y en verdad redes sociales.
- Distancias e inmigración.
- Etiquetas categóricas (ej: narcisista, tóxico, apego inseguro, géminis) y reglas inflexibles y generales (ej: “3 meses antes de oficializar”) para afrontar la incertidumbre de un entorno cambiante.
- La pandemia, así en general.
- Cada vez más valoración a lo estético en todo ámbito.
- Cuestionamiento y a la vez seguimiento de mitos del amor romántico, pero creación de mitos del amor moderno.
Esto solo es de lo que se me ocurre ahora mismo, pero son mil vainas que hipotetizo.