Los gestos pequeños, la ayuda sin nombre, los actos sin dueños; ahí brilla la luz de lo humano, la esencia de lo divino. El amor en todas sus formas, en su dar generoso, en su paciencia y su fuerza, su sentir poderoso. Es el río que siempre fluye, que nunca se estanca; todo lo que es bueno para el alma no grita ni se ostenta. Allí donde las flores brotan sin una razón, y el sol regala su abrazo sin pedir compensación.
Un cruce de miradas, una estrella fugaz, un guiño de la luna, el pan compartido, el quieto susurro de un 'te quiero'. Un humilde tributo a lo vital, a la fortuna en lo espontáneo, a la verdad que vive dentro del jazmín.
Todo eso que es bueno para el alma, es el más noble destino.
#danielhabif
Cuando haces ejercicio físico se activan una serie de hormonas. Estas 4 hormonas son tremendamente beneficiosas y están totalmente asociadas al estado de bienestar. ¿Qué haces en tu día a día para activar las hormonas del bienestar?
Nuestra resistencia frente a las dificultades se encuentra en estrecha relación con un correcto nivel de serotonina. Esta sustancia química tiene un impacto positivo en el funcionamiento del cerebro y desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo.
La rotura es un maestro severo pero justo. Te enseña sobre la resistencia no a través de la dureza, sino a través de la flexibilidad y la capacidad de adaptación. Te muestra que la resiliencia no siempre es la fortaleza para permanecer intacto, sino a menudo la valentía para cambiar, para aceptar las nuevas formas que la vida ha decidido darte. La diferencia cuando te rompes es que te das cuenta de que la plenitud nunca será la ausencia de grietas.
Cuando estés triste, regresa a lo importante, respira, camina descalzo, báñate con calma y pon música... o confía en ti en un abrazo que le das a un árbol.