madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
si pudiera andar con jacob elordi aún con la certeza de que me arruinaría la vida yo pensaría “sabes qué? a qué venimos a este valle de lágrimas si no es a sufrir?”
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.