En EEUU, un hombre contrató a varios trabajadores latinos para cercar su patio y al terminar, llamó a ICE para intentar librarse de pagarles. Pero tenían toda la documentación en regla, así que volvieron y desmontaron la valla pieza por pieza delante de él.
“Ya basta”. “¿Te doy mi nombre para que luego me maten a media calle?” “Mejor te doy el nombre de los narcos”. “Todo el mundo oye, menos tú”.
La señora es México.