• Si estás equivocado, admítelo.
• Si estás estancado, busca ayuda.
• Si cometes un error, aprende de él.
• Si estás confundido, haz preguntas.
• Si aprendes algo, enséñaselo a otros.
La rumiación, consistente en pensamientos invasivos y difíciles de controlar sobre los hechos del pasado o sobre los que se prevé atravesar, activan nuestro sistema nervioso y entorpecen la fisiología del sueño. Además, tiende a acentuarse en los momentos de mayor calma aparente.