Es absolutamente intolerable que esto que acaba de pasar en MasterChef se emita en la televisión pública. Luego se nos llena la boca hablando de salud mental, pero mientras no hay psicólogos en la pública, con nuestro dinero sí pagan esta violencia.
Hay que entender q entre amigas no siempre estamos en la misma sintonía. Hay algunas en modo señora , otras casadas, otras criando hijos, otras en modo éxito, otras en fiesta cada finde y otras que todavía no se encuentran, es normal y está bien. La amistad también es dejar SER.
Pensad en el día que Sánchez convocó elecciones anticipadas. La derecha daba por hecho que iba a gobernar, Feijóo ya repartía sus ministerios y Abascal soñaba con la vicepresidencia. Pero al final, nada. Las urnas son caprichosas y ahora solo les queda hablar de golpe de estado.
Hay gobierno.
Hace casi cuatro meses los españoles salimos a votar pensando en España. Pero no de la manera en la que algunos piensan en España, obsesionados con sacar la bandera y gritar muy fuerte su nombre contra otros españoles a los que odian. España no se defiende así.
Su problema es que odian a nuestros artistas, nuestro cine, nuestro teatro. Odian todos los idiomas que hay en España que no sean el castellano. Odian a las feministas. Odian a los rojos (y a todo aquello que decidan arbitrariamente que es «de rojos»). Odian a los inmigrantes, a los pobres, a los gais, a las lesbianas, a las personas trans. Odian a los ecologistas, a los republicanos, a los sindicalistas. Los odian a todos excepto a sí mismos. Y así no puedes gobernar un país tan grande y diverso como España. No puedes gobernar un país odiando a la mitad de su gente. Solo puedes vivir en un eterno pataleo estéril contra tu propio país que no te lleva a nada más que a la frustración.
Por eso nosotros salimos a votar pensando en España, pero en la de hoy, no en la de hace 80 años. Salimos a votar pensando en salvar a España de los que censuran obras de teatro y películas infantiles. De los que arrancan banderas LGTB allá donde gobiernan. De los que se niegan a subir el salario mínimo. De los que le perdonan los impuestos a los más ricos. De los que solo saben solucionar los problemas de España a golpe de porra y cárcel. Salimos a votar pensando en un país que amamos con locura y que estamos hartos de que nos intenten arrebatar constantemente. Salimos a votar, y lo conseguimos. Hoy la España que no odia respira tranquila.