The tragedy of “The Iliad” is that nearly all the Greeks think what is happening is bad, none of them want to be fighting that war, but they’re still going to sack the city, put every man to the sword, throw the male children off the walls and rape and enslave all the women.
Hector and Priam both know Paris did something monumentally stupid and selfish. They don’t agree with it, and they know all the same that it can’t be undone. There is no diplomatic solution; it’s time for blood and that’s the way things have to be. They know from the moment the Achaean ships pull up that they are probably dead.
When Patroclus dons Achilles’s armor because Achilles won’t fight, he knows everyone is going to be aiming for him, and he knows he won’t be able to survive it, and when Hector faces the enraged demigod in single combat, he knows the result is a foregone conclusion.
The futility, the pointlessness and the inevitability is why this is a story that has endured through the ages. It is a story about what it means to be a man — to be brave in the face of a hopeless situation, to have your life thrown away by people who don’t care about you for a cause you don’t agree with, to be strong and heroic and to be swept away anyway by history.
This is a story about how we’re all gonna die, and it’s a story about what it means to be a man in a world of inevitability. Hollywood and the publishing industry have largely stopped telling stories about what it means to be a man, and that is why it is good that Nolan — whatever the flaws of his adaptation — has made a movie out of “The Odyssey.”
@BKAK_01 La destrucción del templo de Atenea aparece en Las Troyanas de Eurípides, no es una invención de Nolan. Y creo que no hace falta aclarar que los griegos no decapitan a la diosa sino a una mujer mortal cuyo aspecto físico usa Atenea de allí en adelante para atormentar a Odiseo.
@AlbertOrtegaES1 No quiero defender a los argentinos, pero vivo en Sevilla y todos los años en la final de la Copa del Rey pasa lo mismo, que hasta he escuchado a aficionados del Athletic y del Barcelona cantar "el que no salte es español". A ver si el problema no va a ser el país sino los fifas.
@InvisiblesMuros You do NOT want to "alborotar el avispero" on this topic, trust me, I speak from experience as a "el Esequibo es venezolano" negationist.
Mrc aun no me puedo creer que El Circo de Los Valentino se presentó a sacar cadáveres y sobrevivientes de escombros y que los militares no hicieron más que robar televisores de los escombros. Literalmente los payasos han hecho más
En el Colegio Francisco Pimentel, en Quinta Crespo, a 2 cuadras de la Av Baralt, funcionarios del Seniat con camiones cavas amenazan con llevarse los donativos e insumos que se encuentran allí e igualmente impiden el acceso para poder retirarlos…
Esperé hasta que fuera la familia de Onai quien hablara (y ya habló ) y también tener la serenidad personal para hacerlo después de tanto dolor. Y aunque aún hay que llegar a él y cerrar este círculo con certeza, quiero compartir esto con quienes estuvieron siguiendo esta historia desde el principio.
Durante estos días les pedimos ayuda para ellos una y otra vez. Y ustedes respondieron de una manera que nunca olvidaré.
Vi a un padre cruzar el país con amigos para intentar sacar a su hijo con sus propias manos. Vi a una esposa que no descansó (y aún no descansa) un solo minuto, sosteniendo la esperanza aun en las horas más difíciles. Vi a una madre llegar desde España convencida de que alcanzaría a abrazarlo. Vi amigos caer rendidos por el calor, deshidratarse, levantarse y seguir trabajando.
Llegaron donaciones, herramientas, plantas eléctricas, medicinas, alimentos, equipos, expertos, voluntarios, motorizados que trasladaban recursos sin conocer a la familia, médicos y clínicas que ofrecieron atenderlo gratuitamente, personas que pusieron a disposición ambulancias, traslado aéreo y rescatistas venezolanos, mexicanos, salvadoreños que hicieron lo que estaba a su alcance.
El resultado nos rompe el corazón. No pudieron llegar a el. Pero también deja una certeza inmensa: Onai nunca ha estado solo.
Pudo escuchar la voz de su papá y su esposa ahí. Sabe que afuera hay una familia y amigos que no han dejado de luchar por él, y miles de personas que, sin conocerlo, han hecho suyo ese esfuerzo.
No siempre podemos cambiar el desenlace de una tragedia. Pero sí podemos decidir cómo acompañamos a quienes la viven. Y en estos días Venezuela decidió acompañar, ayudar, donar, trabajar, rezar y no abandonar.
Gracias a todos los que tendieron una mano. Gracias a quienes estuvieron allí sin dormir, a quienes aportaron recursos, a quienes movieron cielo y tierra para intentar un milagro.
Aún es necesario llegar hasta él y darle a su familia la certeza y la tranquilidad que merecen. Hemos pedido ayuda a varias organizaciones para eso, y esperamos que puedan abordarlo en breve.
Ayer hablé con su madre y también abracé a su padre frente al edificio derrumbado donde Onai yace todavía, sin poder él abrazarlo. En ese momento mi corazón se partió, por él, por su familia, y por toda Venezuela.
Pero también quedó algo más: la certeza de que Onai sabe, sin ninguna duda, cuánto lo aman. Y eso, en medio de todo, es lo único que no se derrumba.