Quizá si estoy en un momento raro de mi vida: me siento feliz y luego triste, extraño y después no me importa. Avanzo, me estanco, quiero hablar, no quiero decir nada. Lloro, me río sin parar, quiero todo, no quiero nada. Supero, no supero. Pero equis, supongo que así es esto.
Que la vida te devuelva el doble de todo aquello que entregas con el corazón. Que los sueños dejen de ser planes y se conviertan en realidad. Y que el bien siempre te encuentre, estés donde estés.