Y si necesitas alas te las haces, y si necesitas más fuerza lo provocas, y si se trata de rehacerte, lo puedes hacer... jamás, por ningún motivo dudes de tu capacidad de transformación.
No hagas una estatua de la imagen que tienes de ti, permítete cierta dosis de sorpresa, espera cambios, deja que suceda un poco de miedo, dile sí a lo nuevo en ti.