¿Cómo fabrica un árbol las toneladas de madera que pesa? No es el agua, ni la tierra, ni el sol. Seríamos un fake si nos llamamos ecologistas y no sabemos argumentar la respuesta a esa pregunta. Es sencilla y está en este video. #verdesyconscientes https://t.co/xz1p7kNRk0
@elchiringuitotv En realidad no fue eso lo que pasó, que yo si me fijé en ese momento del partido: Lamine protesto varias veces durante el partido enseñando sucesivamente uno, dos y tres dedos, reclamando tarjetas por, según él, reiteración de faltas de los jugadores del Atleti. Cholo le contestó
¿Contratamos a Rikk el tonto como nuevo empleado fijo?
¿O cerramos, nos llevamos la caja y huimos antes de que vengan más inspectores, periodistas y familiares furiosos de los 138 desaparecidos?
El horizonte de Yang brilla burlón al otro lado de la barrera.
Ya-Ya, sin ventilador y chispeando: “Beep. Al menos… nadie se fue… sin pagar la última ronda.”
Yo, mirando el agujero sellado y la taberna medio destruida:
-El Antro sigue “abierto”… técnicamente.¿Qué hacemos ahora?
¿Intentamos reparación de emergencia?
¿Cobramos el seguro?
Rikk “La Voz de Nebulosa” se sienta en el suelo entre escombros, mirando el campo azul que tapa el agujero:
-¿Dónde está mi público? Murciégala se quita el delantal roto, evalúa el desastre y dice con calma absoluta:
-Tenemos 48 horas para repararlo o nos espaguetificamos todos.
Seguros: ninguno cubre “daños por canto hanar de calidad inferior”
Cuentas del Día 4 (o lo que se pudo salvar) Ingresos antes del desastre:
Barra normal hasta las 23:00 + consumición evento �� 4.500 créditos
Alquiler evento: 2.000 créditos
Clientes: 0 (138 desaparecidos rumbo a Yang; se convierten en noticia galáctica viral: “Tragedia en final de talent show: público succionado por agujero negro”)
Caja del evento: Zix el productor pagó 2.000 créditos por adelantado → los tenemos.
Estado del Antro (o lo que queda de él)
Pared este: agujero abierto al vacío, sellado precariamente por barrera de emergencia (dura máximo 48 horas antes de colapsar)
Mobiliario: 80 % perdido en el espacio
Suministros: lo poco que quedó atornillado (3 barriles algo de alioli)
Yo (agarrado a la barra principal)
Murciégala (clavada al suelo con sus cuchillos como anclas)
Ya-Ya (cobrizo chamuscado sin ventilador, humeando pero orgulloso: “Beep… salvé… el local… insultando al destino”)
Un cantante de medio pelo: un humano llamado Rikk
“La Voz de Nebulosa” que estaba en el baño en ese preciso momento. Sale aturdido, con papel higiénico pegado al zapato y mirada perdida. Desde entonces queda algo tonto: repite “¿Dónde está mi público?” cada pocos minutos.
Las barreras electromagnéticas de emergencia se activan justo a tiempo, sellando la brecha con un campo de contención azul brillante. El vacío queda fuera. El aire queda dentro.
Supervivientes:
Solo cuatro seres vivos quedan en el Antro:
el ventilador gigante de Ya-Ya (ese que los inspectores odiaban) alcanza temperatura crítica y ¡EXPLOTA! La onda de choque hace saltar el viejo sistema de barreras de seguridad anti-lanzamiento (caducado desde hace 10 años y que nadie se había molestado en renovar)
138 personas salen despedidas en un chorro humanoide hacia el agujero negro Yang.
Gritos, confeti, cervezas volando, mesas girando… todo desaparece en segundos rumbo a la espaguetificación.
El milagro del ventilador Multinex caducado
En el último instante,
luego a agrietarse, luego…
¡CRASH! La pared entera se desintegra en una explosión de metal y composite.
La presión atmosférica interna empuja a todos los clientes hacia el vacío como si alguien hubiera abierto la mayor esclusa de la historia.
mientras los otros finalistas hacen coros agudos que podrían cortar diamante. El ruido es tan atroz, tan perfectamente desastroso, que se produce una resonancia estructural imprevista.
La pared Este del satélite (la que da directamente al horizonte de Yang) empieza a vibrar,
el famoso “Dj Deeplight”
El público bebe como si no hubiera horizonte de sucesos mañana.
23:40 – La última canción: “Balada del Agujero Negro Eterno” (versión extendida 12 minutos)
El hanar Dj Deeplight sube al escenario.
Empieza a vibrar a frecuencias infrasónicas
Una vorcha con laringitis crónica
Un humano que canta como si le pisaran los cataplines
Un salarian que hace beatbox a velocidad 4x
Y el favorito: un hanar de seis tentáculos que “canta” mediante bioluminiscencia y vibraciones sónicas
Inicio de la final de “Operación Alienigas Desafinados”El local está a reventar: 138 personas (casi el límite).
Escenario improvisado, luces estroboscópicas, confeti tóxico, cámaras de holo-visión cutre grabando en directo para tres sistemas solares.
Los finalistas:
Ni un centímetro más. Una pequeña descarga de advertencia chisporrotea.
LaCol palidece, asiente rápido y murmura:
—Entendido… el día libre puede esperar… a otro mes��� Vuelve corriendo a pelar patatas como si su vida dependiera de ello (porque literalmente depende).