De mí podrán decir muchas cosas (y muchas son ciertas), pero nunca que haya salido a decir cosas horribles o a inventar que estos pibes son cosas que no son.
Ahora, lo que sí es evidente es otra cosa: cuando fue fácil, les soltaron la mano. Los putearon, los criticaron y hasta trataron mal a quienes decidían seguir consumiéndolos. Y ahora vuelven como si nada.
Sean coherentes con sus discursos. No se puede estar de un lado cuando conviene y cambiar de postura cuando pasa la tormenta. Porque eso no es tener ideales, es acomodarse según el momento y ser bastante hipócrita.
Y, sobre todo, dejen de bardear a la gente por lo que elige ver en internet, no son la brújula moral de nadie (gracias a Dios)