Título de la obra: "Vacío mental con banderas".
Hay imágenes que no necesitan pie de foto. Esta es una de ellas. Tres trapos colgados del mismo balcón, como si fueran la trinidad laica de cierta fe contemporánea. El arcoíris, la bandera palestina y el Che.
Tres símbolos que, puestos juntos, no forman un discurso, forman un grito de incoherencia. Un manifiesto de quien ha sustituido el pensamiento por el catálogo de causas de temporada.
Empecemos por lo obvio, aunque lo obvio duela a quien ha decidido no mirar. El arcoíris pretende representar la libertad sexual, la autonomía del cuerpo, la dignidad de quienes desean sin pedir permiso a nadie. La bandera que cuelga a su lado representa, en la práctica política real y no en el imaginario de Instagram, un movimiento que ha ejecutado, encarcelado, torturado y humillado sistemáticamente a homosexuales. No es una teoría. Es historia reciente y presente.
Mientras tanto, el tercer trapo muestra la cara de un tipo que, además de fusilar y mandar a campos de trabajo a disidentes, consideraba la homosexualidad una enfermedad burguesa que había que extirpar. El mismo Che que hoy adorna camisetas de gente que se declara progresista.
¿Cómo se sostiene esto en una sola cabeza? No se sostiene. Se exhibe.
Porque no se trata de coherencia. Se trata de pertenencia. De pertenecer al club de los que se sienten moralmente superiores por colgar los símbolos correctos, aunque esos símbolos se contradigan entre sí hasta el absurdo.
Es la versión doméstica y balconera de la disonancia cognitiva más profunda, la capacidad de sostener dos (o tres) ideas mutuamente excluyentes sin que el cerebro se moleste en protestar.
El cerebro, en estos casos, ya no protesta. Está de vacaciones. O, más precisamente, nunca terminó de formarse del todo.
Hay algo casi trágico en esta estética. No es la tragedia de la ignorancia inocente, sino la tragedia de la ignorancia orgullosa. De quien no solo no sabe, sino que se siente superior por no saber. De los que han convertido la política en un inventario de banderas y se creen profundos por el simple hecho de poseerlas.
Como si la profundidad se midiera en metros de tela y no en capacidad de pensar dos ideas seguidas sin que una cancele a la otra.
La verdadera pobreza no es la económica. Es la incapacidad de notar que se está defendiendo, al mismo tiempo, la libertad sexual y a quienes la castigan con la muerte; la autonomía individual y a un revolucionario que la aplastó con fusiles; los derechos humanos y a regímenes o movimientos que los convierten en papel mojado cuando no coinciden con su dogma.
Todo eso, colgado del mismo balcón, como si el aire de la ciudad fuera lo suficientemente estúpido como para no notar la contradicción.
Al final, estas tres banderas juntas no hablan de solidaridad. Hablan de una mente que ha dejado de funcionar como instrumento de análisis y se ha convertido en un perchero. Un perchero ideológico. Y los percheros, por definición, no piensan, solo sostienen.
Y así, en ese balcón vacío de gloria, cuelgan no tres banderas sino tres lápidas, la de la coherencia asesinada, la de la razón enterrada viva y la de la dignidad convertida en trapo de temporada.
Porque quien es capaz de izar juntas la libertad del cuerpo, la cruz de quienes la crucifican y el rostro del verdugo que la despreció, no está haciendo política, está firmando, con hilo y aguja, el certificado de defunción de su propio entendimiento.
Y el viento, ese testigo imparcial, no ondea esas telas, las agita como si quisiera arrancarlas, avergonzado de tener que cargar tanto vacío en tan poca tela.
La izquierda siempre habla de "explotación" y "víctimas". Jamás entenderá con la gente tiende a concentrarse en aquello que hace bien y satisface deseos ajenos.
Sydney me ayuda a vender artículos deportivos, mi contador es feo, pero bueno con los números, el camionero de la empresa maneja bien y llega a tiempo. El portero llega a horario.
Pero hay más porteros que chicas como Sydney, por eso ella gana más. Sino se va con la competencia.
Y hay más Sydneys que Messis. Y más cobre que oro. Y mas obedientes que independientes.
Un obrero de Ford ganaba más que uno de España porque podía cruzar la calle y emplearse en General motors, Chrysler, Cadillac
La bellísima modelo Sidney Sweeney lanzó una campaña de publicidad de su emprendimiento deportivo, posando con poca o ninguna ropa, cubriéndose con artículos deportivos. Un trabajo de fotografia muy profesional y artístico.
Las feministas radicales salieron indignadas a condenarla, logrando prohibir o cancelar las fotos en muchos medios.
Esta es una de las muchas batallas donde se juega nuestro futuro.
En el renacimiento se creía que la belleza nos acercaba a Dios, al universo, a la fuente, a lo mejor de la humanidad.
La Agenda feminista, socialista e islamista, aliada, impone la fealdad, el mal gusto, lo repulsivo, lo enfermo.
Cubrir compulsivamente el cuerpo de la mujer es, históricamente, algo propio de las culturas y las religiones del desierto.
Mundo de extremo calor y escasés, en la península arábiga no llueve desde hace 10.000 años, existen solo 50 pozos de agua, un puñado de camellos y unas palmeras con dátiles.
El que encontraba agua la escondía. lo mismo con las mujeres, ¿que pasaría si otro la seduce, la roba, si ella de va a vivir a un lugar mejor?
En el norte de Europa había cantidad de arroyos, cada uno con su ninfa, cada roble con su espíritu. La mujer celta o vikinga era libre. ¿Como lo sé? Por sus tumbas, livianos vestidos en verano, joyas finamente labradas y armas.
La libertad de la mujer de mostrar su cuerpo es la libertad de una sociedad.
En Argentina las tapas de las revistas hasta julio de 1982 muestran soldados, funcionarios, obras, de repente aparece una simpática rubia, Adriana Brodky, mostrando sus bellas formas.
Incluso sin saber nada de la historia, solo mirando las revistas podemos ver el inmenso cambio social ocurrido en un mes. De julio a agosto.
Era respirar de nuevo.
Supongo que en otros países, como España, habrá pasado algo parecido. Había todavía censura, pero era inefectiva.
Irán fue el espejo invertido. Y quizás el futuro de Europa si siguen así entregados.
Una crítica de la izquierda agendista y femininista es que hay "explotación" del cuerpo.
Adriana Brodsky era secretaria de un dentista, alguien la vió bella, simpática, deseable, y pasó a tener contratos, fama, dinero, diversión.
Cada uno usa lo que tiene. Borges "explotaba" sus inmensa cultura literaria, Messi su habilidad, mi mecánico escucha llegar el auto y te dice que tiene en el motor antes que te bajes.
Estamos en una bisagra histórica, somos Irán en 1979.
¿Estamos con Sweeney o con las flequillo que aplauden a las que matan a sus tres hijos?
Cuidado,no cometamos el error de no ver claramente al enemigo, las feministas radicales son ridículas, cierto, pero son solo instrumentos de gente que está jugando a muy largo plazo.
La Vuelta de Obligado se conmemora como un acto de defensa de la soberanía, pero la batalla en sí fue una derrota: los anglofranceses lograron pasar y comerciar. Años después, Urquiza terminó estableciendo la libre navegación de los ríos. Por eso, más que festejar una victoria militar, se recuerda la resistencia argentina frente a las potencias extranjeras.
Hola chicas, les aviso que en la Rural hay una feria de cosmética organizada por Pigmento. Se inscriben por internet y pueden ir. Les cuento que es una locura , yo fui todavía, pero hay líneas de todo tipo, hasta Pupa está y todo con un 40 o 50% de rebaja. Hoy está de 10 a 9 de la noche y mañana está hasta las 8 de la noche. Conozco gente que fue y se trajo de todo. Suerte.
#Mesaza
Una vergüenza la brigada de linchamiento mediático que armó la nieta de Mirtha. Juana, la periodista que mejor ni averiguar quién es, el actor llorón, Guillermo Pfening demostrando que es tan boludo como el personaje que hace y el resto del coro. Burlándose de Martín solamente por impotencia. Y la muda, con esa cara de culo de siempre.
Se la está re bancando Martín (sujeción testicular izquierda) Menem contra todo el progresismo filokirchnerista de la mesa de Juana. Qué asco el kirchnerismo y su eterna y extorsiva performance de sensibilidad social. Hijos de puta.
Me encantó cómo MM les pasó la japi por la jeta a todos.
DEDICADO A @nancypazosok ACABO DE ESCUCHAR UNA MENTIRA.
Es hora de tener claro la magnitud y la peligrosidad del contrincante en este momento de futuras elecciones. Nos enfrentamos a un monstruo astuto y sádico, entrenado en la mentira y capaz de desvirtuar habilmente cualquier realidad con tal de destruir a su oponente. Nos ganan en la capacidad de seducción, como dicen algunos en el arte de "enroscar la víbora". Se disfrazan de ángeles inocentes o de bravos defensores del pobre y desprotegido que en el fondo aborrecen. Nos enrrostran su fortuna mal habida con descaro porque son todo poderosos. Ladinos, hipócritas, genios en el arte de la venta de imagen y en la artera acusación que envuelve a los giles que quieren mostrarse buenos para que la sociedad los respete y sobre todo "pertenecer".
Ante este panorama nos encontramos. Orwell un poroto!!!
Cómo se los enfrenta no sé, me superan porque les creen. Tienen la escuela de Gramsci y Laclau, por supuesto este último vive en París.
Cómo se actúa de buena fe con esta mierda?
Hay que entender la magnitud del adversario. Son expertos en manipular el relato, disfrazarse de defensores de los más vulnerables y convertir cualquier realidad en un arma contra el otro. Tienen una enorme capacidad de seducción y años de entrenamiento en la construcción de relatos.
¿Cómo se enfrenta eso actuando de buena fe? No tengo la respuesta, pero subestimarlos sería un grave error.
Una mujer en Estados Unidos mató a sus tres hijitos. Ahora hay una legión de mujeres que se visten con una chomba rosa y son del un grupo que la defiende y la excusa justificando el asesinato por depresión posparto. Cualquier acción destructiva que lleve a cabo una persona contra terceros, y si estos terceros son sus pequeños retoños indefensos, es causa suficiente para encerrarla. Si estaba en su sano o juicio o no, es secundario. Creo que un adulto es responsable de sus acciones y sea por depresión o por locura y hace daño, adentro, alguien así no puede circular por los mismos lugares por donde circulan los que no hacen esas cosas.Basta de justificar y alegar. Tuvo un brote psicótico, es una rayada y adentro. Fin.
Como no pueden hacer lo que vos hacés, se convierten en tus críticos profesionales. No te felicitan porque reconocer tu mérito les arde, pero para señalar un error ahí están, puntuales y atentos. Tus logros los “ignoran”; tus tropiezos los estudian con una precisión admirable. Qué nivel de interés, ¿no? No pueden igualarte, así que se conforman con esperar que falles para sentirse un poco más grandes. Y lo más gracioso es que creen que están demeritándote, cuando en realidad solo están dejando claro cuánto les importa lo que hacés. La envidia tiene esa costumbre: observar obsesivamente aquello que ellos jamás podrían hacer.
Con la calma de quien lleva décadas mirando a la Argentina a los ojos, Lerner dijo lo que pocos se animan a pronunciar sin temblar, que este país ha sido violado.
Como una mujer abusada por quienes debían cuidarla. Por sus propios dirigentes. Los de los últimos cincuenta años. Los que debían construir hospitales dignos de los mejores médicos del mundo, escuelas para los maestros más comprometidos, un Estado que sirviera al pueblo y no se sirviera de él. Y no lo hicieron. Ninguno.
“La corrupción se volvió cultural… y moral”, dijo. “Nos dejamos arruinar el país demasiado.” Y por eso, ahora que alguien intenta cambiar el rumbo, hace falta paciencia. Continuidad. La voluntad férrea de hacer las cosas bien, aunque duela, aunque cueste, aunque griten.
Porque la verdadera reconstrucción no nace del relato ni del resentimiento. Nace de las ideas correctas, que el Estado no es un botín, que la riqueza no se reparte robándola, que un pueblo no se eleva con más planes y más mentiras, sino con trabajo, con honestidad, con un proyecto de país que no se reinvente cada cuatro años según el interés del que manda. Nace de la voluntad de hacer las cosas bien, aunque eso signifique enfrentar a quienes se enriquecieron mientras el país se empobrecía.
Y ahí aparece el peor enemigo. No el extranjero. No el “ajuste”. El peor enemigo es la oposición tocada en sus intereses. La que, después de dejar el país en ruinas, ahora que está afuera del poder, prefiere que el barco se hunda antes que verlo navegar sin ellos a bordo.
La que convierte el fracaso del gobierno actual en su única esperanza de regreso. La que, en nombre del “pueblo”, trabaja para que el pueblo vuelva a necesitarlos.
Esa no es oposición. Es la traición a la patria hecha carne. El enemigo más íntimo y más peligroso, el que nace de adentro, el que conoce cada debilidad, el que prefiere el desastre colectivo antes que perder sus privilegios.
Lerner no habló desde la trinchera. Habló desde la verdad que duele. Desde la lucidez de quien ama a este país lo suficiente como para no mentirle. Y por eso, como dice este cartel, es un héroe.
Porque los héroes no son los que gritan más fuerte. Son los que se atreven a decir, en medio del ruido, que hay que tener paciencia… porque ya nos dejamos arruinar demasiado. Y que esta vez, por fin, hay que hacer las cosas bien.
VLLC!
La confusión entre libertad y adoctrinamiento.
@rolandogps ese veterano de la crítica selectiva, nos vuelve a ofrecer su habitual lectura, cualquier gesto del presidente que no se ajuste al dogma del “pasado virtuoso” es, automáticamente, adoctrinamiento.
Él, que ha pasado décadas defendiendo o relativizando los fracasos estructurales del modelo que dejó al país en la decadencia educativa, ahora se escandaliza porque un presidente va a una escuela privada a hablar.
Hay una diferencia filosófica abismal que Graña prefiere no mirar.
Cuando un presidente da una conferencia, expone un pensamiento. El alumno puede no concurrir. Puede salir. Puede contradecirlo. Puede ignorarlo. Puede, incluso, abuchearlo. Eso no es adoctrinamiento, es disputa de ideas en un espacio voluntario. Es la forma más elemental de la libertad de expresión aplicada a la formación de ciudadanos.
Otra cosa muy distinta es la currícula oficial. Esa sí obliga. Esa sí fija contenidos, interpretaciones históricas, categorías morales y posturas políticas que el estudiante debe internalizar y reproducir para aprobar, para progresar, para no ser marcado. Ahí no hay opción de “no concurrir”. Ahí la postura política se vuelve condición de pasaje. Eso es, por definición, adoctrinamiento institucional, una visión del mundo convertida en requisito académico.
Confundir ambas cosas no es un error inocente. Es el mecanismo habitual de quienes defendieron durante años un sistema educativo que, lejos de formar pensamiento crítico, formó lealtades ideológicas. Un sistema donde la historia se enseñaba como relato de villanos y héroes predeterminados, donde ciertos temas se abordaban con una sola moral permitida y donde disentir no era un ejercicio intelectual sino una falta.
Graña no critica el adoctrinamiento. Critica que alguien que no comparte su mapa mental tenga la audacia de hablarle a jóvenes sin intermediarios. Y lo hace desde la comodidad de quien nunca tuvo que justificar por qué, después de décadas de “educación pública transformadora”, los resultados en comprensión lectora, pensamiento formal y conocimiento histórico son los que son.
La libertad de un presidente de exponer su visión -y la libertad del alumno de rechazarla- no es simétrica a la imposición curricular. Una es invitación. La otra es deber. Una se discute. La otra se aprueba.
Quien no distingue esto no está defendiendo la educación, está defendiendo el monopolio de la narrativa.
Y ese monopolio se terminó. La libertad ya no pide permiso. No se negocia con quienes convirtieron las aulas en trincheras. Se ejerce. Se defiende. Se impone contra el silencio obligado y la doctrina disfrazada de “consenso”.
Porque un pueblo que no puede escuchar ideas distintas sin ser acusado de “adoctrinado” no está educado, está domesticado.
Y en la Argentina ya le dijimos basta a la domesticación. Y en el 2027 redoblaremos la apuesta en ese camino.
VLLC
🟣 Economía y desregulación
Eliminó el Impuesto PAÍS y redujo o eliminó retenciones y aranceles en numerosos sectores.
Eliminó el déficit fiscal y alcanzó superávit financiero.
Logró superávit energético y un récord de superávit comercial.
Redujo la inflación mensual del 25,5% al 2,4% y la mayorista del 54% al 1,2%.
Redujo drásticamente la brecha cambiaria y el riesgo país.
Eliminó el cepo para personas y avanzó hacia la salida total del cepo.
Eliminó pasivos remunerados del BCRA y los puts.
Firmó nuevos acuerdos con el FMI, EE.UU., Banco Mundial y BID.
Aprobó el RIGI, RIMI, Ley Bases, Presupuesto con déficit cero y otras reformas económicas.
🟣 Reforma del Estado
Redujo ministerios de 18 a 8 y eliminó miles de cargos públicos.
Disolvió o reestructuró organismos como AFIP, Vialidad, Télam, INADI, ENOHSA y otros.
Cerró o redujo numerosos fondos fiduciarios, registros y estructuras burocráticas.
Subastó inmuebles del Estado.
Eliminó controles de precios y numerosas regulaciones.
Implementó políticas de “Burocracia Cero” y desregulación.
🟣 Privatizaciones y apertura
Avanzó en la privatización o transformación de empresas estatales.
Privatizó Belgrano Cargas y Corredores Viales.
Transformó Banco Nación y Yacimiento Río Turbio en sociedades anónimas.
Avanzó con Intercargo, AySA, ENARSA, Nucleoeléctrica y Transener.
Abrió mercados, facilitó importaciones y desreguló sectores como energía, transporte, telecomunicaciones y combustibles.
🟣 Trabajo, transporte y servicios
Reformó la legislación laboral.
Redujo regulaciones sindicales y monopolios.
Eliminó o modificó subsidios y focalizó la asistencia energética.
Desreguló transporte aéreo, marítimo y terrestre.
Implementó cambios en VTV, licencias, inscripción de vehículos y medios de pago.
🟣 Seguridad y defensa
Impulsó nuevas leyes contra el crimen organizado y la reiterancia.
Reforzó las fuerzas de seguridad y creó nuevas estructuras de inteligencia e investigación.
Implementó planes de seguridad en Rosario y otras provincias.
Construyó infraestructura penitenciaria.
Compró 24 aviones F-16 y equipamiento militar.
Reactivó el Servicio Militar Voluntario.
Según el listado, la tasa de homicidios cayó a 3,7 cada 100.000 habitantes y los robos un 20,8%.
🟣 Salud y educación
Auditó pensiones por invalidez y organismos de salud.
Redujo estructuras administrativas.
Impulsó vouchers educativos, alfabetización y formación laboral.
Aumentó becas y programas de primera infancia.
Implementó compras unificadas de medicamentos y nuevas medidas de desregulación sanitaria.
🟣 Política exterior
Fortaleció la relación con EE.UU. e Israel.
Avanzó en acuerdos comerciales y en la relación con Mercosur y la Unión Europea.
Inició el proceso de adhesión a la OCDE y solicitó ser socio global de la OTAN.
Abrió nuevos mercados internacionales y amplió las exportaciones.
🟣 En síntesis: el listado presenta al gobierno de Milei como un proceso de fuerte ajuste fiscal, reducción del Estado, desregulación, apertura comercial, reformas estructurales, privatizaciones, fortalecimiento de seguridad y defensa y una fuerte reducción de la inflación, acompañado —según los datos citados— por mejoras en las cuentas fiscales, energía, comercio y algunos indicadores de seguridad.