Ama lo que haces en verdad, amar nos eleva más allá de nuestra condición de criaturas. El amor te hace magnánimo, es decir, más ancho, más hondo, más alto, más grande. Cuando se ama de forma genuina, caben más personas, más colores, más formas, más olores, más cosas visibles e invisibles. Te das cuenta de que amas porque tu capacidad de hospedar a otros crece enormemente, tu capacidad de sostener a otros se maximiza, destilas ternura, firmeza y poder. Cuando amas lo que sueñas, no hay insomnio que te detenga; el amor te levanta, te forja y te empuja a ir más allá de lo que crees poder dar.
El león solo se entretiene con el ratón cuando se le cruza en el camino, pero el león no se detiene a explicarle al ratón a dónde va, simplemente cruza y ya.
Hay momentos en nuestra vida que debemos ser tan fríos como la misma situación lo amerita. Sé que a veces podría sonar crudo, pero la gente aún no identifica la diferencia entre la sinceridad y la franqueza y termina por perder mucho tiempo explicándole a los necios a dónde van.
No te detengas nunca por los que no avanzan o por los que se dedican a distraer a los demás de sus objetivos.
No podemos permitirnos ser distraídos por aquellos que no tienen la intención de avanzar o por las pequeñas distracciones que, aunque persistentes, solo buscan desviarnos de nuestro curso.
No todos los que te rodean comprenderán tu jornada o compartirán tus ambiciones. Y eso está bien. No estás aquí para ganar la aprobación de todos, sino para cumplir con tu misión personal, sea cual sea. Así como el león no explica su ruta, tú tampoco debes sentir la necesidad de justificar tus decisiones a aquellos que no están comprometidos con tu visión.
#danielhabif
ojalá encuentres a la persona que le sobren las ganas de darlo todo por ti, de quererte sin pretextos ni excusas, que crea que vales toda la pena y no te suelte ni en tus peores momentos, que te presuma como una joya y sienta que ganó la lotería por tenerte al lado.
Hay personas que llegan a tu vida solo para romperte y ya, no vienen a ser maestros de nada ni a enseñarte algo. Les llaman narcisistas y te escogen por ser una persona altruista y bondadosa a la que puedan manipular para satisfacer sus propias necesidades.
Normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.
Muy peligrosas son las personas que creen no necesitar a nadie. Esos que se jactan de una absoluta autosuficiencia carecen de toda gratitud y capacidad afectiva. Están amurallados.
Mi persona vitamina es la gente que sabe comunicarse asertivamente, disculparse de corazón, ser sincera con lo que siente, que acepta la responsabilidad de sus acciones sin culpar a nadie más y es capaz de autocriticarse con objetividad y calidez.
En medio de la emoción de estas fechas, también hay recuerdos que nos atropellan de vez en cuando. Gente que perdimos, gente que se nos fue. Ese vacío que nunca termina de llenarse, solo se aprende a vivir así, tratando de hacer más leve el dolor. Hay días más jodidos que otros, pero recordar nos ayuda a valorar. Somos frágiles, aprovecha el momento, no lo des por sentado. Abraza, perdona, deja el orgullo de lado. Vale la pena.
La belleza de alguien que tiene un corazón sano no sólo se limita a la parte física, sino a todo eso bonito que lleva por dentro, esa sonrisa diferente, esa actitud arrolladora, esas ganas de cumplir sueños. Por eso cuida tu corazón, siempre será tu mejor carta de presentación.
Pero qué bella y sublime es la amabilidad que el hombre alberga como fruto del buen espíritu. Encontrar a un ser amable es encontrar un ser que tiene un gran aprecio por la dignidad del ser humano y todo lo que le rodea; ya sean animales, plantas o cosas.
El ser amable, tiene una virtud especial, la de reconciliar al individuo universal.. Aquel que es amable con los demás, es “digno de ser amado”, que de hecho, es parte de la traducción del latín amabilis: Digno de amor.
#danielhabif