Todo sale 20 lucas. Una hamburguesa, una remera, el pack de fútbol, comprar en la verduleria o supermercado para comer un día, una camiseta trucha de la selección, la suscripción a netflix, un kilo de asado, un kilo de helado, un joggin, una docena de facturas
🇪🇸 Ander Herrera, entre lágrimas, se despide del club:
"Hola bosteros, estoy aquí para comunicarles que el club y yo hemos decidido continuar esta aventura de una manera diferente: esta vez será como hincha para el resto de mi vida.
Agradecer muchísimo al club por la oportunidad que me dió de jugar aquí, uno de los sueños que tuve durante toda mi carrera haber podido representar a este club y poder usar estos colores. También agradecer a los dirigentes que me dieron la oportunidad de jugar en este club, a Román en particular, desearle lo mejor al nuevo CT y desearle muchos éxitos, será el éxito de todos los que queremos a este club.
Ha sido un año y medio maravilloso. Espero venir seguido a La Bombonera y Argentina. El club tiene a un bostero en Europa y siempre que me necesite le echaré una mano.
Seré un agradecido de por vida por haber podido representar a este club y haber podido usar estos colores.
Me llevo una hija nacida en Buenos Aires, que junto a mis otras dos hijas y mi mujer, somos una familia de bosteros para el resto de nuestra vida.
Gracias por todo, aguante #Boca".
cuando tenés un día de mierda y llegas a la facultad y ves a otros festejando que se recibieron y vos todavía cursando materias de tercero y te querés matar era re específico no
Se me rompió el calefón y durante unos dias volví a bañarme a ollas , despues cortaron el agua fria y tenia que salir afuera a buscar y calentar para lavar un plato.
Hoy instalaron el calefón y me pude bañar. Fue lo mejor que me pasó en el día.
No valoramos suficiente las pequeñas cosas , como bañarnos con agua caliente.
Hay que disfrutar más un poco de lo cotidiano.
Si usted sufre de miedo adopte un gato.
–Si escuchó un ruido extraño: Es el gato.
–Se abrió la puerta sola: Es el gato.
–Viste una sombra pasar: Es el gato.
–Te tocaron el pie: Es el gato.
Pensé que era la peor cita de mi vida.
Durante toda la cena apenas levantó la vista del móvil.
La conversación no fluía,
parecía distraído
y yo sentía que estaba contando los minutos para irse.
Mi cabeza empezó a hacer lo que mejor sabe:
"Seguro que no le he gustado."
"Ha sido un error venir."
"No volveré a saber nada de él."
Volví a casa decepcionada.
Me quité el maquillaje, me puse el pijama
y di aquella historia por terminada.
Entonces sonó mi teléfono.
Era él.
Lo primero que hizo fue pedirme perdón.
Me explicó que, mientras cenábamos, su abuela había sufrido una caída
y su familia no paraba de llamarlo para mantenerlo informado.
Había intentado atender la situación
sin marcharse de golpe
ni hacerme sentir incómoda.
Antes de colgar me dijo:
—Sé que hoy no he dado mi mejor versión,
pero me encantaría volver a verte.
Acepté.
Y menos mal que lo hice.
Hoy, después de 7 años juntos,
seguimos recordando aquella primera cita
y riéndonos de lo equivocada que estaba.
Porque a veces no vemos las cosas como son.
Las vemos como las interpretamos.
Y algunas de las mejores historias de nuestra vida
empiezan con una primera impresión
completamente equivocada.
Oriana Sabatini y Flor Jazmin hablaron de maternidad: una tiene una hija recién nacida y hablo desde su experiencia y la otra trato el tema desde el respeto que siente hacia lo que significaría y de lo que piensa o hará ella en un futuro.
Se las está matando a las dos por dar su opinion de algo que solo les afecta o no a ellas mismas. Y todos están indignados como si les debieran tributo a la maternidad en si o todos los opinólogos de acá.
Me gustaría verlos así de sacados y furiosos como lo están con estas mujeres que son dueñas de sus propias vivencias y opiniones, con los padres que dejan a sus hijos sin hacerse cargo económicamente y siguen con su vida como si nada...
🔝El 2026 de TOMÁS ARANDA:
✳️Enero: Pretemporada en Reserva.
▶️28 de enero: DEBUT en Primera.
▶️22 de marzo: PRIMER GOL en Primera.
▶️7 de abril: DEBUT en Copa Libertadores.
▶️6 de junio: DEBUT en Selección Argentina.
👏Ascenso IMPARABLE.
acabo de tener la siguiente conversación con mi novio y me da gracia:
- gorda vos cada cuanto probas si tenes superpoderes?
- no lo hago. vos?
- yyy unas 2 o 3 veces por semana
Me da risa cuando me dicen “¿y qué hiciste este finde?”, como si hubiera hecho paracaidismo o algún deporte extremo. Tengo 36, fui al súper, lavé ropa, ordené mi cuarto, me tomé un vinito y avancé unos capítulos de mi serie.
En 1965, una chica de 17 años en Sicilia fue secuestrada, agredida y mantenida cautiva durante más de una semana.
Luego, su agresor le ofreció un trato:
Cásate conmigo, y todo quedará “perdonado”.
En ese momento, la ley italiana permitía que los violadores evitaran el castigo si se casaban con sus víctimas.
Se llamaba “matrimonio reparador”.
La lógica era aterradora:
El “honor” de una mujer importaba más que su consentimiento.
Si se casaba con el hombre que la había violado, supuestamente su reputación podía restaurarse —y el violador podía quedar libre.
La mayoría de las mujeres no tenían una elección real.
Las familias las presionaban.
Las comunidades esperaban obediencia.
La ley misma fomentaba el silencio.
Pero Franca Viola dijo no.
A los 17 años, traumatizada y públicamente avergonzada, se negó a casarse con el hombre que la había agredido.
Esa sola palabra cambió Italia para siempre.
Su decisión desató indignación en su pueblo.
Los vecinos se volvieron en contra de su familia.
Sus viñedos y olivares fueron incendiados en represalia.
Pero el padre de Franca se mantuvo a su lado y apoyó su decisión de presentar cargos.
En 1966, Franca testificó públicamente contra su agresor en el tribunal.
En una época en que se esperaba que la mayoría de las víctimas guardaran silencio para siempre, ella habló abiertamente frente a todo el país.
Italia observó con conmoción.
Su agresor, Filippo Melodia, fue condenado y sentenciado a prisión.
Por primera vez en la historia de Italia, una mujer había rechazado públicamente el “matrimonio reparador” y ganado.
El caso se convirtió en noticia internacional.
Pero la ley en sí aún permanecía.
Durante otros 15 años, los violadores en Italia técnicamente aún podían escapar del castigo casándose con sus víctimas.
Luego, finalmente, en 1981, Italia abolió la ley por completo.
Y muchos activistas señalaron a Franca Viola como el momento en que el país comenzó por primera vez a confrontar la crueldad de ese sistema.
Años después, Franca se casó con un amigo de la infancia que se había mantenido a su lado a través de todo.
No porque necesitara que le “restauraran su honor”.
Sino porque merecía amor, dignidad y una vida definida por sus propias elecciones.
Por eso su historia aún importa.
Franca Viola no solo estaba resistiendo a un hombre.
Estaba resistiendo a toda una cultura que trataba el sufrimiento de las mujeres como algo que ocultar en lugar de algo por lo que luchar.
A los 17 años, se enfrentó a su agresor, a su comunidad e incluso a la ley misma.
Y eventualmente, la ley cambió.
A veces la historia avanza porque personas poderosas deciden actuar.
Y a veces la historia avanza porque una adolescente aterrorizada se niega en silencio a rendirse.