Llegué a Madrid en 1974 huyendo de la miseria del pueblo. Participo en la asociación de vecinos del barrio para luchar por una ciudad que merezca la pena vivir.
¡Estoy ilusionadísima! El sábado 19 de octubre me voy a encontrar con muchísimas compañeras y compañeros de batalla. Recordaremos, festejaremos y... ¡pensaremos el movimiento vecinal con las gafas moradas! #purpleiscoming#JuntasHacemosCiudad
¡Ya está aquí el #EncuentroVecinal de 2019 dedicado a las #mujeres del movimiento vecinal. Pasado, presente pero sobre todo futuro de las asociaciones vecinales de barrio que se reunirán el sábado 19 de octubre en el @EEIICarmeChacon +Info de la inscripción en el cartel
Un millón de gracias a las AAVV que me han prestado sus fotos para ilustrar este diario (no todas eran de mi barrio): El Pozo, Palomeras Bajas, Fontarrón, Orcasitas, Orcasur, Cornisa, Avance Moratalaz, Unión Hortaleza, Barajas, Villaverde Este, Juan XXIII Móstoles, Lucero, otras.
También quiero agradecer de corazón todos los comentarios recibidos en los días pasados, que me animaron a continuar publicando lo que viví tras mi llegada a Madrid hasta el 2 de noviembre de 1977. Palabras muy hermosas que no he podido responder en su momento. Gracias de verdad.
Unas chicas muy majas han convertido este mi diario en tres pequeños videos, que puedes ver en esta dirección: https://t.co/huhSLT1CWu
Muchas gracias. Me he emocionado al verlos.
Padre, llegó el día que tanto tiempo llevamos esperando, por el que tanto hemos peleado. Hoy, 2 de noviembre de 1977, el Gobierno ha firmado la legalización de nuestra querida Federación de Asociaciones de Vecinos. En esos papeles está mi nombre: Mª Concepción Barrios Hernández.
Hoy nos hemos acercado hasta el Ministerio de Obras Públicas para pedir al ministro que cumpla con la palabra que nos dio en el barrio y comience a construir los nuevos pisos. Está claro que si no gritamos un poco en la calle, se olvidan de nosotros.
¡En mi vida he visto tanta gente junta! Dicen que éramos más de medio millón las que nos hemos manifestado en la calle Alcalá contra el paro y la carestía. Las asociaciones de vecinos hemos marchado junto a los sindicatos. Para Isabelita y Antoñito fue una gran aventura.
Como el Gobierno ha congelado el precio del pan, las fábricas de harina han dicho que no van a llevar suministro a las panaderías. Pues que lo hagan. Las amas de casa ya hemos propuesto crear una gran fábrica de pan, solo faltaría quedarnos sin nuestro alimento más básico.
Una nueva desgracia para el barrio. Un coche ha atropellado al muchacho de María la de Quintanilla en el cruce de siempre. El niño está en el hospital, dicen que grave pero que saldrá adelante. ¿Cuántas veces hemos pedido un maldito semáforo?
Más de 150 delegados de 50 asociaciones de vecinos de la provincia nos hemos reunido en una asamblea que llaman plenaria para dar un nuevo empujón a la Federación. Lo hemos hecho en libertad. Ya no hace falta recurrir a los curas amigos para que nos presten las parroquias.
Mira que grande está Isabelita en esta foto, madre. Dirás que qué hacía la muchacha llevando ladrillos. Entre todos hemos construido una casa modelo, la que nos gustaría tener, para enseñársela al ministro.
Hoy tocaba celebrar, que no todo va a ser pelear y pelear. Después de tantas cosas conseguidas (y lo que nos queda), el barrio, nosotros, nos merecíamos una buena fiesta.
¡Qué gran triunfo! El Gobierno se ha comprometido a suprimir el Plan Parcial y a realojar en el barrio a todos los vecinos con un nuevo plan. ¡A nosotros también! Ya han empezado los derribos aquí al lado, en El Cerro. Para que luego digan algunos que pelear solo trae problemas.
Ha salido la UCD de Suárez: siguen las derechas, padre, aunque mucha gente votó izquierda. En el barrio vamos a seguir con la misma canción: agua para todos, alcantarillas, un colegio, una farmacia y, por qué no, que llegue el Metro.
Ha habido grandes colas, alboroto, gritos...todos estábamos muy nerviosos, tan nerviosos como contentos. ¿Cómo no estarlo? Era la primera vez que votábamos en unas elecciones.
Ahora sí. El Gobierno ha firmado los papeles y hemos dejado de ser una asociación de vecinos en trámite. Qué gran paso para el barrio. Ahora queda que legalicen la federación y las demás AAVV.
¡La que hemos liado! La mayoría éramos mujeres. Cortamos la carretera hasta que nos echaron los guardias. A ver si así nos hacen caso y podemos quedarnos aquí. ¡El barrio es nuestro!
Menuda Semana Santa, la de este año. Han legalizado a los comunistas y luego a los sindicatos. Con la alegría, los hombres se cogieron una gran curda. En el barrio han tirado hasta petardos.
Ella se ha dado cuenta de que las cosas no iban bien entre nosotros, pero ya no estamos en el pueblo. Por muy marido que sea, no pienso renunciar al trabajo, ni a estar en la asociación del barrio ni en la federación.