La tercera (y última?) temporada de Euphoria hace que la serie pase de una crítica a la juventud estadounidense a una crítica a Estados Unidos en general.
Un país en el que es difícil encontrar bondad, en el que el veneno se filtra desde arriba para infectar a todos los que viven ahí ya sea con las drogas, la violencia, la falta de oportunidades, y la dura realidad de que la única forma de salir adelante es mediante la violencia, el crimen, o la explotación a otros y a ti mismo.
Lo vemos en Rue, que nunca pudo escapar de sus errores y acabo muriendo ni siquiera por su historia con el abuso de sustancias, sino por “medicina legal” infectada con fentanilo.
Lo vemos en Maddy, que intentó hacerlo “por el camino correcto” hasta que se volvió insostenible, o en Cassie que incluso tras la muerte de Nate y todo el abuso que sufrió sigue en la misma industria que la trata como un producto porque es el único camino viable que vislumbra.
Y lo vemos con Ali, quien logró salir de las sombras y bañarse en luz, pero que por fin llegó a su punto de quiebre tras enterrar a otra joven a quién nunca dejó de fallarle el sistema. Otra alma que intentó salvar con todas sus fuerzas, pero que al ser una sola persona contra tantos factores externos no lo pudo lograr.
Repito: no creo que sea perfecta, pero vaya que te hace pensar y vaya que hace añicos la fantasía del obsoleto “sueño americano”.
no matter how i feel about this final season saying goodbye to ruerue after so many years feels unreal 😭 it truly marks the end of an era, she will always have a special place in my heart and nobody could’ve brought her to life like zendaya did <3
En Ámsterdam hay un policía que no sabe leer, no cobra sueldo y aun así detiene a todo el que pasa por su calle.
No por autoridad, sino por ternura. 😻
Se llama Nimis, es un gato negro, vive junto a los canales.