Su último acto en esta vida fue habernos devuelto, aunque sea por un breve momento, aquella sensación e ilusión del Boca mítico y creer que todo era posible.
Para mí eso vale más que cualquier otra cosa.
Vi perder la final del 2007, del 2014, 2015 y 2016. Vi pasar una generación enorme de futbolistas que no han podido ganar nada. Hoy vivimos el mejor ciclo de la historia de Argentina. Cuatro finales al hilo. Tres títulos y un plantel escandaloso. Que orgullo. Nos merecíamos esto.
Siempre la policía de Brasil fue un desastre, pasan los años y siempre lo mismo. Triste, lamentable, penoso.
Los jugadores se están metiendo para defender a sus familiares que están en las tribunas, dios mío.
Un saludo especial para todos los anti Boca que se sentaron frente al televisor para vernos quedar eliminados y se quieren matar porque somos finalistas de America.