El 99% de cada problema del día a día te ofrece tres caminos y elegir bien ahorra mucha energía.
Si no puedes controlarlo, como el tráfico, el clima o las opiniones ajenas, acéptalo y suelta el peso de resistirte.
Si está en tus manos, cámbialo: da el primer paso pequeño, habla con esa persona, ordena tu agenda, corrige el rumbo sin esperar el momento perfecto.
Y si ni aceptarlo ni cambiarlo te devuelve la paz, déjalo: aléjate de lo que te drena, ya sea un trabajo, un hábito o una relación.
Antes de actuar, respira y pregúntate cuál de las tres opciones toca hoy. Muchas veces la solución no es luchar más, sino elegir mejor.
Cuando te platican, anoche se me subió el muerto.
La parálisis del sueño es cuando tu mente despierta pero tu cuerpo sigue "apagado".
Durante el sueño REM el cerebro paraliza tus músculos para que no actúes tus sueños, y a veces te despiertas justo antes de que ese freno se suelte.
Puedes estar consciente, sin poder moverte ni hablar, a veces sintiendo presión en el pecho o una presencia en el cuarto.
Eso último es el cerebro soñando despierto, y de ahí viene "se me subió el muerto.
Estás aquí, pero tu mente ya se fue a un futuro que no ha pasado. Eso también es ansiedad. No todo pensamiento es una realidad. No toda sensación es una amenaza.
Tu cuerpo lo sabe.
Cuando la gente te ama te deja en paz, pero la gente que te odia, te crítica y miente te deja drenado.
El cuerpo nota la diferencia antes que tú.
La CDMX es el lugar perfecto para quemar a un ejecutivo. El sueldo no te está salvando.
TomTom: de las ciudades más congestionadas del mundo. ~184 horas al año en hora pico. 10 km, media hora.
Ganas bien. Mandas gente. Y llegas a casa vacío. #cdmx#burnout https://t.co/Mzku9oAkEy
El que no te responde
ya te contestó.
El silencio no es abandono:
es el alma diciéndote
por dónde no debes insistir.
Agradece lo que no llegó.
También eso es una respuesta sagrada.
No eres un robot.
Sientes.
Te cansas.
Te rompes.
Y eso no te hace menos: te hace humano.
Cuando te exijas demasiado, marca la casilla.
No estás fallando.
Estás vivo.