La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. La misma que hemos mantenido en Ucrania y Gaza.
No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a la población civil.
No a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas.
No repitamos los errores del pasado.
NO A LA GUERRA.
Ante la crisis en Oriente Medio, España estará a la altura.
Protegeremos a nuestros ciudadanos, prepararemos medidas para amortiguar el impacto económico y trabajaremos con Europa por una respuesta coordinada que priorice la paz y la diplomacia.
España está con la Constitución, con la UE, con la ONU y con el derecho internacional.
Estamos con la paz, la convivencia y la prosperidad que benefician a todos.
El futuro no está escrito. La espiral de violencia es evitable.