Recordatorio estoico:
Nadie viene a salvarte. Y cuando comprendes que tú puedes empezar a salvarte, deja de sonar como una amenaza y empieza a sentirse como libertad.
Recordatorio estoico:
Nadie viene a salvarte. Y cuando comprendes que tú puedes empezar a salvarte, deja de sonar como una amenaza y empieza a sentirse como libertad.