Final Fantasy XV (2016)
¿Es Final Fantasy XV el peor videojuego que he jugado en toda mi vida? Yo no diría eso, pero si diría que, entre su mundo abierto de Ubisoft y su sistema de combate sacado de mis peores pesadillas, me ha parecido una experiencia mediocre a mas no poder.
Mixtape (2026)
Me cuesta mucho explicar solo con palabras lo que he sentido con Mixtape. Entre su espectacular apartado audiovisual y la manera tan original que tiene de contar su historia, lo de este videojuego ha sido un flechazo. Por favor, hacedme caso y jugad a Mixtape.
Pragmata (2026)
Que un juego como Pragmata exista es un motivo de celebración. Tampoco es que haga nada increíble, pero desde su sistema de combate hasta la relación que hay entre Hugh y Diana, consigue que todo se sienta único y refrescante. Capcom, lo habéis vuelto a hacer.
Call of Duty: WWII (2017)
Si lo que buscas es un videojuego de tiros admito que es una experiencia bastante disfrutable. Ahora bien, como recreación del conflicto mas sangriento de la historia es un puto chiste. Como diría el bueno de Inafune, supongo que es mejor que nada.
Resident Evil Requiem (2026)
¿Qué cojones le pasa a este juego? La primera mitad es un Resident Evil de los clásicos mientras que la segunda mitad es cuándo Requiem pierde la puta cabeza. Como jugador me ha parecido un pedazo de porro pero como fan, amigo, esto ha sido cine.
Hades (2020)
Me fascina como Hades ha sido capaz de engancharme de una forma tan intensa. Visualmente es tremendo y a nivel jugable ya ni os cuento. Es cierto que, al depender de la suerte, puede llegar a ser muy injusto. Dicho esto, lo que tenemos aquí es una autentica joya.