Una vez un señor siéntese me dijo que no me iba casar por estar tatuada, que a ningún tipo le gustaba eso. Yo le dije que era arepera y me fui danzando
“Yo me iba a auto-abortar pero no me dejaron, así que apoyo a todos los fetos que sí se dejen”
Mi hermanita hoy, cuando le contamos que casi se nos cuaja durante la gestación.
Ayer me tocaron el culo en la calle y cuando me giré, machete en mano, era mi mejor amiga:
—Mk, tu cara de rabia es como de conejo estreñido.
Es todo lo mala que alguna vez seré.
Te mentí, no tengo Netflix, ayúdame a colorear este mapa de México con división política y nombres y a hacer un volcán de plastilina en un octavo de papel cascarón para mañana.