El confinamiento no se resume en aplausos en los balcones, dibujos de arcoíris y hacer pasteles en casa; sino en miles de muertos, ucis desbordadas, un sistema sanitario colapsado, sufrimiento de familias y muertes sin despedida.
Igual hace falta recordarlo al cambiar de fase.
Los sanitarios en bata que hoy reían y bailaban y se hacían fotos y lloraban en el cierre del ya legendario hospital de Ifema llevaban encima un hermoso cóctel de emociones que no olvidarán jamás. Merecen un monumento en Ifema para que tampoco lo olvidemos nosotros.
Alegría y aplausos en el momento en el que los sanitarios extuban por primera vez a un paciente con coronavirus en la UCI del Hospital Clínico San Carlos de Madrid https://t.co/Lw8DS1YXVU