Recuerdo muy bien nuestra primera interacción. Viniste con un cliente a cobrar un teléfono, yo los atendí mientras fingía que todo estaba normal mientras por dentro me sentía tan nervioso y me contenía de querer decirte tantas cosas que sentía al verte.
Hubieron tantos momentos tan bonitos y perfectos pero prefiero dejarlo aquí donde nuestra relación era tan bonita y prometedora. Donde solo veía un futuro a tu lado sin importar nada. Te juro que jamás amaré a alguien como lo hice contigo.
Te voy a extrañar toda la vida y siempre tendrás un lugar especial en mi corazón, pase lo que pase, por lo que pudo haber sido. Este es el último “Te amo”.
Si dios existe, dios me odia.
Si la gravedad fuera mayor o menor, las estrellas no pudieran existir, si la constante de planc fuera mayor o menor, nuestro universo no se hubiera formado, si la distancia al sol fuera más cercana o distante, la vida no se hubiera dado.
Jamás voy a olvidar ese día que estaba en el trabajo, fui a la sección de electrónica y por cosa del destino volteo para telefonía y te miré. En ese momento me convertí en la persona más débil. Si hubiera sabido todo el daño que te iba a hacer, hubiera preferido no haber volteado