Opinión :
Oddone en su laberinto
Durante años Gabriel Oddone construyó una reputación basada en la coherencia. No era simplemente un economista. Era una referencia para quienes valoraban la estabilidad, la previsibilidad y la responsabilidad fiscal. Por eso su llegada al Ministerio de Economía fue interpretada como una señal. Una garantía de moderación. Un mensaje hacia dentro y hacia fuera del país. Cuando el Frente Amplio resolvió convocar a Gabriel Oddone no buscó un dirigente partidario. Buscó una señal. Buscó transmitir moderación, responsabilidad fiscal, previsibilidad y confianza. Buscó decirle al país y a los mercados que, más allá de los cambios políticos, ciertas certezas permanecerían intactas. Sin embargo, pocos meses después, muchas de las dudas que se pretendían disipar han regresado precisamente desde el lugar que debía despejarlas. Los números terminan cayendo donde caen. La inversión llega o no llega. El empleo crece o no crece. La confianza existe o desaparece. Los mercados suelen mirar los hechos para invertir, pero alcanzan los discursos para asustarse. Por eso el desafío del ministro ya no es convencer a la oposición. Tampoco responder a las críticas de quienes piensan distinto. Su principal desafío es explicar por qué muchas de las decisiones que hoy defiende parecen alejarse de las convicciones por las cuales fue convocado. La oposición puede criticarlo. Los sindicatos pueden presionarlo. Sus socios de gobierno pueden condicionarlo. Pero ninguna de esas tensiones parece tan compleja como la que enfrenta cada vez que el ministro se cruza con el economista que fue. Tal vez el verdadero problema de Gabriel Oddone no sea la oposición ni las dificultades propias de la economía. Tal vez su principal desafío sea otro: explicar por qué el ministro está haciendo cosas que el economista habría cuestionado. Porque los laberintos políticos tienen salida. Los laberintos de coherencia suelen ser bastante más difíciles de recorrer. Rodrigo Blas Senador de la República
@danielaleoni13@leosarro Se va a combinar con esos dos y el aroma resultante lo va a reproducir Ancap cuando vuelva a fabricar sus famosos perfumes. Este podría llamarse Atardeceres Decadentes.
@ElOjoChurrinche La prensa en todo el planeta sigue siendo selectiva en la información. Sin mejoras educativas profundas que apunten al pensamiento critico y sin sesgos, en el futuro cercano el ciudadano promedio posiblemente tendrá cada vez más dificultades para saber que sucede.
@PedroBordaberry@SocRuralDurazno Lamentablemente estos talleres no se difunden... ayudaría a los citadinos a entender un poco más como se trabaja y se genera valor en el campo.
@LarraJorge Este individuo limita severamente las respuestas que recibe, así no solo demuestra su incapacidad para afrontar críticas, sino que delata su cobardia. Llegar hasta el parlamento no lo convierte en representante de la sociedad.