No recuerdo en toda mi vida haber gritado más un gol que este. Y con odio. A esos hijos de puta no solo les ganamos, les dimos vuelta un partido llevándolos puestos. Fue con huevos, con guapeza y con fútbol. Nunca vi el miedo tan reflejado en la cara de un rival.
Siento que se me fue mi juventud de un golpazo, la próxima vez que estemos cerca de esa cosa dorada seguramente sea un tipo grande, quizás un viejo, si es que. Estoy realmente destruido, el paso del tiempo es una mierda.
La imagen de un tipo que ya no tenía que demostrarnos nada pero así y todo siguió hasta donde les dieron las piernas y el corazón.
Gracias por todo, Messi, te vamos a extrañar y no sabes cuánto.