La razón por la que tenemos reuniones que podrían haber sido un mail es porque la gente ya no sabe leer. No es que no lea, no sabe interpretar lo que lee, que es cien mil veces más alarmante.
Como autónomo del 2026 con una hija que paga más de 1000€ de alquiler en Móstoles y que no espera poder jubilarse antes de los 69 años, me cuesta mucho empatizar con una funcionaria sin hijos que vivió siempre con renta antigua de 400€ en Retiro y que se jubiló a los 59 años.
A ver si gana el PSOE en las elecciones de 2027 y por fin se puede hacer algo con el tema de la vivienda. Es asfixiante como el fascismo no nos deja progresar.
La ley que faculta echar a Maricarmen es del PSOE. El gobierno actual es del PSOE. Pues han montado una manifestación en el “ático de Ayuso”. Es increíble lo de este país.
Nos dice el Gran Wyoming que él con su dinero hace lo que quiere, que para eso es suyo.
No como tú, especulador facha, que haces con tu dinero lo que quieres.
Bastante espeluznante cuando un político está completamente amortizado, él es consciente, la gente es consciente y, lejos de irse a su casa, se inventa cualquier cosa para seguir chupando del bote.
Cuando pienses que todo te va mal en la vida y estés a punto de mandarlo todo a la mierda, piensa en quienes están peor que tú, como por ejemplo la gente de Badajoz que está sobreviviendo sin Oficina de Artes Escénicas.
Esto sería un "y tú más" en caso de que yo anduviera defendiendo que Feijóo o Abascal son luminarias de la cultura, pero queda en un mero "y yo más sanchista que Sánchez", porque a mí Feijóo y Abascal me la soplan.
“Patriarcado es cuando un ‘Tengo novio’
frena a un hombre más rápido que un simple ‘No’. Cuando un hombre invisible gana más respeto que la mujer que está justo enfrente.”
No quiero ser dogmatico, pero me parece que el principal motivo de la debacle educativa no son las pantallas, sino la demolición de la CULTURA DEL ESFUERZO.
Por si alguien no me lo ha leído alguna vez, aunque lo he repetido decenas de veces:
La comprensión lectora será la habilidad más demandada en el siglo XXI.
Vaya paradoja que el tiempo de los peores resultados en el informe Pisa coincida con el mayor número de niños con altas capacidades. A ver si es que lo que antes era normal, ahora le llamamos “alta capacidad”.