Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente con las obligaciones del cargo de presidente del Gobierno, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros y Ministras.
Lo que ha ocurrido con Alvaro Prieto es una puta vergüenza de principio a fin. Desde la denegación de auxilio cuando el chaval no tenía batería hasta la transmisión (y divulgación) de las imágenes del cuerpo sin ningún tipo de censura ni pulcro. Nos estamos volviendo una +