Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi compresión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser el mismo después de todo lo vivido.
Nunca he deseado algo con tanta fuerza como Dios cambie el rumbo de mi vida. De verdad solo quiero vivir bonito, tranquilo y sentir que todo por fin está mejorando.