Un consejo: no dejes de vivir aunque estés opositando.
Porque si lo haces tu salud mental se verá afectada y entrarás en un círculo tóxico de: no puedo estudiar porque no estoy bien, no estoy bien porque no puedo estudiar.
Y sólo se sale de ahí viviendo, aunque sea a ratitos.
Pues el año pasado por estas fechas estaba con una depresión que no me dejaba hacer nada sola. No salía a la calle tampoco, de hecho apenas salía de la cama.
Así que supongo que ni tan mal estoy.