La disciplina es más productiva que la emoción. Los planes más importantes que los deseos. Las convicciones más importantes que las sensaciones y la obediencia más determinante que las intenciones.
Dale. Permanece fuerte. Fiel. Creciendo.
“Un país no es rico porque tenga petróleo, un país es rico cuando tiene educación. Educación significa que aunque tú puedas robar, no robas [...] En definitiva, la riqueza es conocimiento y respeto ilimitado por los demás”.
Agradezco su difusión.
Los jóvenes que piensan votar naranja, lo hacen porque dan por hecho a la democracia, la creen perenne. Suponen que esta es una elección más en la que pueden experimentar y equivocarse y, después, corregir.
Supongo que es el pecado de la inmadurez y la falta de cicatrices.