Acabo de regresar del colegio, sabiendo que reprobé todas las materias y no fue culpa de los profesores que solo saben explicar para los de dieces, o el sistema estudiantil hecho exclusivamente para gente que aprende escuchando y viendo y no para autistas o kinestésicos como yo.
No hay desnudos.
No hay bailes hipersexualizados.
No hay gestos obscenos.
No hay letras vacías.
No hay música mediocre.
No hay voz autotuneada.
Por eso no habrá otro igual a Michael Jackson.