Otra cosa sensacional del español de Argentina. Una persona dice algo y entonces alguien interviene con una anécdota relacionada empezando de este modo: "Callate que el otro día...". Callate. Es genial.
Mi fenómeno lingüístico argentino favorito es cuando se recupera un sintagma nominal del discurso del otro hablante y se lo transforma en vocativo. Ejemplo: ''Qué hacés, ✨sintagma nominal✨? Todo bien?'' HERMOSO.