La noche estrellada es una de las obras maestras más famosas del pintor postimpresionista neerlandés Vincent van Gogh, pintada en junio de 1889.
Van Gogh creó esta obra durante su estancia voluntaria en el sanatorio de Saint-Paul-de-Mausole en Saint-Rémy-de-Provence, Francia, tras sufrir una grave crisis mental en la que se mutiló la oreja.
La pintura representa la vista previa al amanecer que el artista contemplaba desde la ventana de su dormitorio, aunque fue pintada de memoria en su taller de la planta baja durante el día.
paisaje no es exacto; Vincent añadió un pueblo idealizado que recuerda a sus raíces en los Países Bajos y la imponente aguja de la iglesia, que no existía en el paisaje francés real.
Destaca por el uso de pinceladas gruesas, pastosas y dinámicas (técnica del empaste), aplicadas en formas de remolino que transmiten una fuerte sensación de movimiento y turbulencia emocional.
La obra se sostiene sobre un vibrante contraste cromático entre los profundos tonos azules y violetas de la noche, y el amarillo intenso y naranja de la Luna creciente y las once estrellas.