13 years of school.
Not one hour on:
What money is. Who creates it. Why it shrinks. Who profits when it does.
You learned the mitochondria. You learned trigonometry.
You never learned the one system that would rule every day of your adult life.
Ask yourself if that's an accident.
If you just post random stuff like #Bitcoin will break $1 million in 2038, then eventually you will be right and can repost it later and feel like a genius.
🚨PROPAGANDA. Descubre la extraña historia de Wafae Atid. El País la presentó como una chica humilde que huía de una familia marroquí. De padres que no la dejaban estudiar ni viajar.
Pero sus redes mostraban algo muy distinto: viajes a Qatar, estudios en Dubái... salidas a Turquía, a Malasia. Buena ropa, sin rastro de hiyab...
Y entonces borró su perfil.
¿Por qué lo hizo?
El vídeo cuenta su historia: 28 años, marroquí, cruzó a nado a Ceuta y hoy duerme al raso.
Sus palabras:
"en Marruecos las mujeres estamos por debajo de los hombres".
Relato redondo. Perfecto para crear empatía por los inmigrantes recién llegados... Demasiado perfecto.
Horas después...
llegó más información.
Las redes sacaron su perfil público. Facebook indicaba que vivió en Dubái, estudió idiomas allí y trabajó como creadora digital y modelo. Y las fotos: un estadio en Qatar, viajes por medio mundo.
Esa misma tarde...,
la cuenta desapareció.
Misteriosamente.
Puede que su historia sea verdad. O puede que no. Y ahí está el problema. Porque El País no verificó nada.
Un periódico enorme, con tantos medios, con cientos de redactores, no dedicó ni 10 minutos a investigar.
No preguntó.
No contrastó.
No verificó nada.
¿Por qué? Fácil.
Porque la historia encaja.
Es un testimonio de joven vulnerable. Que confirma lo que ya querías contar. Que coincide con lo que ya quiere creer tu audiencia.
Entonces solo tienes que ponerle música triste a los cortes de su testimonio para que piensen como a ti te interesa que piensen.
Y eso es lo único que separa el periodismo de la propaganda.