No sabía por dónde empezar de nuevo y empecé por mi, por quererme, por elegirme, por mi paz mental y mi amor propio, y cuando menos me di cuenta, volví a florecer.
Feliz inicio de semana: Comenzamos esta semana dándole gracias a Dios por todo. Por lo que entendimos, por lo que no entendimos, por lo que recibimos y por aquello de lo que nos libró en silencio. Aún hay metas por alcanzar, oraciones por responder y procesos por terminar.
Hay personas que no quieren nada contigo pero quieren tu atención para poder alimentar su ego, te hacen creer que les importas y de vez en cuando te dan una migaja de cariño para poder
mantenerte ahi.
¡No mereces estar ahí!
Jamás en la vida permitas que el amor te ciegue a tal punto de no darte cuenta cuando no eres querida, respetada y valorada. No toleres humillaciones, mentiras constantes e indiferencia. Ama, pero ámate más a ti. El amarte te permitiría irte cuando no te den el lugar que mereces.
Podrás ir al gimnasio, beber 2 litros de agua al día, comer sano, pero si no solucionas los problemas que tienes en tu mente y en tu corazón, vas a seguir teniendo problemas de salud toda la vida.
La vida se vuelve más sencilla cuando te das cuenta que no tienes que forzar nada que está destinado a ser. Si algo llega y se queda, permite que se quede. Si algo se aleja y se va, permite que se vaya.
Siéntete orgullosa de ti misma por todo el progreso que nadie más nota. Solo tú sabes lo lejos que has llegado, cuánto trabajo te ha costado, cuánto has tenido que superar, cuanto has tenido que aguantar y cuánto has crecido como persona.
Cuando tu identidad está anclada en Jesús, no dependes de si hoy tienes muchos o pocos likes. Tampoco depende de si te aplauden o te critican, porque al final entiendes que tu valor no depende de las circunstancias sino de Jesús quien es inmutable. ✨♥️
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Por lo tanto, no temeremos cuando vengan terremotos y las montañas se derrumben en el mar. ¡Que rujan los océanos y hagan espuma!
Salmos 46:1-3 NTV
Me siento feliz y agradecida, Por respirar. Por despertar. Por caminar. Por tener alimento y un hogar. Por sentir y compartir. Por aprender, perdonar y soltar. Por confiar, sanar y amar. Por crear y vivir. La gratitud convierte lo cotidiano en milagro. Hace que lo simple brille.