En un futbol corrompido por el dinero, Agustín Palavecino rechazó los millones de América y Chivas para bajar al barro y cumplir su sueño de jugar en el Cruz Azul, la gloria no se puede comprar.
Honor, Palavecino, honor.
@Bufalismoo Tu no juegas amigo, tu solo eres un pobre pendejo que la única forma que tiene para dejar de sentirse como un fracasado es adjudicarte los logros de tu equipo