Por mi propia paz, aprendí a dejar que las personas sean exactamente quienes son. Y si me doy cuenta de que no es para mí, me voy. Sin forzar nada, evitando el estrés y el desgaste.
Los que sabemos estar "solos" vemos el amor en la familia, en los amigos, en nuestras canciones favoritas, en nuestro tiempo libre, en nosotros mismos, y es difícil que alguien llegue y te dé todo eso.