Pensé que al entrar al mundo laboral me encontraría adultos.
No imaginé que algunos seguirían jugando a ver quién excluye, quién manipula y quién habla a espaldas de quién.
El mundial en México es como ese capítulo de Bob Esponja donde hace una fiesta en su casa pero él se queda afuera, todos disfrutan menos él y encima se lo lleva la policia por tratar de entrar a su propio hogar.