Se ha planteado, muy seriamente, el dejarle ir. Se trataba de no echar a perder todo el esfuerzo que le supuso decir ciertas cosas para crear la distancia que existía entre ambos.
Pero... echa de menos a Luca. Podría permitirse, aunque sea, su compañía más platónica, ¿no?
¿Es una señal para que se vaya? Arruga el entrecejo y con este los labios.
Por una única vez que decide dar el primer paso… sin contar que no se lo merece en lo absoluto, pues aún conserva el recuerdo de su última conversación.
—— Bien. Supongo que no hago nada más aquí.
—No, no. Ven, siéntate. Mira, ¿sabes que ahora puedes ver el canal de televisión que quieras en el teléfono? Y hay canales que hacen montones de series. Este es... Nexilf. Netfilx. Algo así, yo qué se. Mira, mira.
Le hace hueco en el banco, como si este no tuviera ya espacio
Tiene la cabeza que le revienta en cualquier momento. Eso le pasa por quedarse hasta tarde viendo tonterías........
La cara culo no se la quitan ni a palos.
Se le escurre el móvil de las manos, golpea en sus piernas y cae en picado contra el suelo, reventándose la pantalla del aparato en el proceso. A todo esto, el rubio se ha puesto en pie de un brinco con un grito y ahora encara al castaño.
—¡¿Pero a ti qué te pasa, tronco?!
Se ha quedado tiesillo ante la aparición del mayor, tan... aparentemente relajada. La serie sigue, pero Strike ha bajado el teléfono para observarle con una expresión confusa. Hace mucho que no se paran a dirigirse la palabra a no ser aue fuera estrictamente necesario...
—— Y este terminó de enloquecer ——murmura, al ver cómo aparentemente habla y ríe solo.
Pelinegro se planta frente a él, pie apoyado del banquillo, justo a su lado. Con un gesto pausado, deja toques en la visera de su gorra, como tanteando si aún queda algo de cordura bajo ella.
Ha descubierto una cosa para ver series a montones, y está sentado en el parque con la aplicación en el móvil, enganchado con una sobre una oficina de... ¿papel?
Ya empieza a repetir cachos de frases que le hacen reír. Vaya pringado.
... ¿Se lo ha pensado???? Va, pero va triste. Arrastra los pies, fíjate. Los hombros le llegan al suelo, ¡podría barrer con ellos!
No tiene un puchero, pero sí que ha torcido la boca aún si se arrima a los brazos ajenos.
Le duele la cabeza de tanto ladrido el día de hoy. Una pitipausa es necesaria para sobrevivir a lo que le queda de trabajo, asi que está a las afueras de la guardería con un cigarrillo en la diestra y el teléfono en la zurda.
Movil time! Ya le va cogiendo el tranquillo a