Para los que no saben, Riquelme se está haciendo pintar un retrato de él mismo en las paredes del Hotel Undici (frente a La Bombonera). De hecho, el mural se ve desde el patio de comidas de Brandsen 805.
Básicamente un cabeza, que se cree mas grande que Boca.
Nunca me bajé de su barco.
El problema es dirigencial, y cualquiera sea el DT, terminará quemándose con esta “gestión”.
Se va el menos culpable y el único que nos hizo jugar al fútbol desde 2018.