Cuando todo esto termine tendremos que sentarnos con la gente que apreciamos y votó a esta gente; habrá que descorchar un vino, ofrecerles el hombro y la oreja, abrazarlos profundamente, emborracharse juntos y sonreír en silencio hasta que amanezca.
@psicoanalisisE Tuve una situación con una persona con la cual no podía enojarme. Entonces, mi analista fue la que se enojó e insultó a la otra persona diciendo "si vos no lo decís lo digo yo..." y tiró insultos. Su argumento fue "para que te despiertes".