¿El Pacto Histórico seguirá siendo un club de sangre pura —rojitos y rojitas obsesionados con su propio ombligo— o por fin abrirá espacio a quienes no heredaron el progresismo como linaje? La izquierda colombiana lleva décadas confundiendo memoria con membresía.
Las cartas están echadas. Iluso creer que el Estado-nación colombiano escaparía a la era Trump. La pregunta real: ¿en qué dirección se degradara el progresismo? ¿Más caudillismo? ¿Las mismas reglas?
El mayor logro del presidente electo, hasta ahora, en aras de la paz, la reconciliación y el bienestar de los colombianos:
hacer que medio país le tema a la camiseta de la selección colombiana.
He estado escuchando al candidato Cepeda, y me he convencido de que sería un lujo para nosotros ser gobernados con esa inteligencia y ese conocimiento. Y ese pulso.
Ojalá los colombianos quieran el lujo de la confianza y el latido en las venas.
Vamos, presidente.
Algunos de les abogades somos el cortafuego epistemológico frente al tecnofeudalismo. ¿Por qué? Porque tenemos la mala costumbre de arruinarle la ilusión a los algoritmos: uno más cero no es una verdad, es una decisión.
¿Un camaleón conoce de lealtad? Si es así, ¿A quien guarda esa lealtad?, tal vez la respuesta sea : así mismos. Pero entonces, si guarda lealtad así mismo ¿Sigue siendo un camaleón?
Por ahora el unico problema que identifique con eso de la regla de los 3 segundos en Brasil, es que una no sabe que sionista puede que esté besando... Que asquito 🤢🤢🤢
Todas las culturas son un error trágico, pero la experiencia de desnudez en lo lusotropical me hace pensar que mi nacimiento fue, ante todo, un error geográfico.
Usar “fascismo” para referirse a Oviedo, sin rigor, vacía el concepto: le quita espesor histórico y antropológico y lo reduce a consigna sin fundamento. Además, revela desconocimiento de la teoría crítica queer, que hace tiempo nombró este tipo de posiciones: "homonacionalismo".
La cosa de ser crítico y criticón y de creerse libre es que todo el mundo te odia preventivamente. Por si un día los criticas. O te odian porque creen que ya los has criticado.
Bué, peor sería pertenecer.
De verdad no entiendo que la acumulación de estereotipos les parezca reivindicativa. Es todo lo contrario.
Y es así desde hace un siglo.
Lo de Bad Bunny no es nada nuevo: es Carmen Miranda con los bananos en la cabeza.
¿Cómo es que no ven?
Si se quiere que la política electoral contribuya a desacelerar el colapso civilizatorio al que nos está conduciendo, lo primero es dejar de fundarla en emociones y sentimientos; es decir, abandonar la búsqueda de identidades en el clivaje político.
Muchos adultos creen que, con poder absoluto, harían del mundo un buen lugar. Esa idea infantil persiste porque no cuestionan la heroicidad en las historias que dan sentido a la vida en colectivo. Esos mismos adultos ven la libertad ajena como un problema.