'panem et circenses'
Parte del circo es la polarización: conducir nuestra fuerza hacia banderías para que se desahogue en gritos, entusiasmos y odios. Y que así desatendamos la lucha más crucial: la íntima de nuestra conciencia.
@noahbradley There's an interesting analogy here about the composition and general shapes in a painting on one hand, and the general composition and the general shape of one's online presence on the other hand.
ε›
Existe una tensión permanente entre comprensión y agencia.
Comprenderse mejor es bueno.
Excusarse permanentemente no lo es.
La línea divisoria es sutil. Una explicación saludable amplía el rango de acciones disponibles. Una explicación limitante, sin embargo, lo reduce.
Una persona puede ser autista y además ser arrogante.
Puede tener TDAH y además ser irresponsable.
Puede ser neurotípica y ser exactamente igual de arrogante o irresponsable.
De hecho, uno de los riesgos de cualquier explicación psicológica es lo que algunos filósofos llaman «imperialismo explicativo»: cuando una explicación válida para un fenómeno empieza a invadir territorios que no le corresponden. Si alguien interrumpe constantemente a los demás, puede ser impulsividad asociada al TDAH. Pero también puede ser mala educación. Y ambas cosas pueden coexistir.
Una identidad sana debería funcionar como un mapa. Un mapa te ayuda a orientarte en el territorio. Pero si acabas viviendo dentro del mapa, dejas de explorar el territorio. Y el territorio siempre es más grande que cualquier etiqueta.
Hoy, en Sapienciología: https://t.co/AK7csxsGYG
@SergioParra_ La potencia metodológica de Luhmann en el sistema que asoma Ahrens me recuerdan un poco a tu publicación reciente sobre el ecosistema de términos de la retórica clásica.
No porque Ahrens sea especialmente culto —no lo es— pero sí me parece robusto y orgánico su enfoque.
“El especialista nos sirve para concretar enérgicamente la especie y hacernos ver todo el radicalismo de su novedad. Porque antes los hombres podian dividirse, sencillamente, en sabios e ignorantes, en más o menos sabios y mas o menos ignorantes. Pero el especialista no puede ser subsumido bajo ninguna de esas dos categorías. No es sabio, porque ignora formalmente cuanto no entra en su especialidad; pero tampoco es un ignorante, porque es "un hombre de ciencia" y conoce muy bien su porciúncula de universo. Habremos de decir que es un sabio-ignorante, cosa sobremanera grave, pues significa que es un señor el cual se comportara en todas las cuestiones que ignora no como un ignorante, sino con toda la petulancia de quien en su cuestión especial es un sabio.”
—Ortega y Gasset
@SergioParra_ Hace poco leí sobre el caso de un tal Shereshevsky, un reportero con una memoria prodigiosa, aparentemente sobrehumana; pero sin la capacidad para discriminar el recuerdo pertinente del irrelevante
Le resultaba harto difícil verle el sentido a cosas que nos resultan muysencillas
@JohnCGreer I would like to know, inspired in such wonderful art pieces as Ghost in the Shell, how well integrated could get mental scaffoldings like the one that Sönke Ahrens propose for learning, reading and writing.
I'm talking about a super obsidian with less intermediate steps
@SergioParra_ O, para ser más precisos, esa "falta de criterio" se puede entender como un criterio pobre, un criterio burocrático, o uno buenista.
Se imponen agendas con apariencia de integración, diversidad y amplitud, pero con sus propias mezquindades, antipluralidad y beneficiarios.
@SergioParra_ Cuando, en nombre de la consigna que sea, compramos la idea de que el trabajo de cualquiera es igual de valioso indiscriminadamente, también estamos haciendo una elección: nos lanzamos por el barranco de la falta de criterio.
Canjeamos una cosa por la otra: trade-offs
@SergioParra_ Esto también es producto de haber ampliado el debate público de unos pocos ilustrados o merecedores, a todos.
Suena muy bien en la teoría, pero la aplicación es una pesadilla.
Es el canje que asumimos y con el que nos toca lidiar.
No digo que antes fuera mejor.
Oyendo a políticos, tenistas, cantantes, etc, echo de menos el empleo del 𝘤𝘭𝘦𝘯𝘢𝘴𝘮𝘰, figura retórica que sirve para depreciarse uno ante los demás para ganarse su simpatía.
Abunda el pleonasmo.
La democracia como el tinder del poder.
Muy útiles ellos, muy útiles nosotros.
Muy bien calculado todo por el tecnócrata reputado; muy orgulloso él de su suputación.
Uno recuerda al «Úsame» de Withers, y al «aprovéchate de mi» de Café Tacvba.
Si ha instalado la 𝘤𝘶𝘭𝘵𝘶𝘳𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘴𝘰𝘴𝘱𝘦𝘤𝘩𝘢 en la política: "todos quieren manipularnos", decimos.
Porque se ha perdido el arte de la persuasión.
Igual que se abandona el cortejo en el amor sexual.