Con la americana en el hombro y con poco estilo, algo inusual en él, arrastraba los pies por el pasillo de la casa.
———– ¿Hola?
Alzó la voz varias veces. Poco imaginaba que como siempre @STRAWB3RRYKlSS estuviese allí. La vieja amiga de su hija.
Tras una eterna semana fuera de casa, había vuelto. Era una costumbre bastante usual su ausencia constante y lo más importante, aquella intermitente presencia en casa.
Lo que provocaba que toda su familia hiciese una vida bastante autónoma de él.
Dio un trago, sin prisa, dejando que el silencio hiciera el trabajo. Solo movió la copa un poco hacia el taburete vacío a su lado. Un gesto mínimo y poco elocuente.
──── Siéntate o no. Me da igual.
La cicatriz se marcó apenas cuando la comisura se curvó, un segundo.
Ni giró la cabeza del todo. Solo un vistazo, rápido, de los pies a la cara. Dio un trago. Silencio otra vez para justo después catar los restos del licor sobre el labio inferior.
──── Querido es mucho decir.
Se recostaría un poco más en el taburete.
Ni se inmutó. Solo giró la copa un poco entre los dedos, dejando que el líquido se moviera, mientras sostenía la mirada. Una sonrisa torcida, apenas un gesto, nada más sobre sus labios partidos.