Mientras dentro de la Met Gala se celebraba el lujo obsceno, fuera detenían a Chris Smalls, el sindicalista que ayudó a derrotar a Amazon en Estados Unidos.
Dentro, entradas de 100.000 dólares.
Fuera, trabajadores recordando de dónde sale esa fortuna.
La gala no la arruinó la protesta.
La gala ya era una ruina moral.
Ahora sí le creo a Natalia Paris el cuento del pollo con hormonas q hacía homosexuales a los hombres.
Los que no son gays se volvieron princesos después de viejos.
Extraño a los hombres con testosterona 😢