Cuando crees que algunos argentinos ya han alcanzado el máximo nivel de ridículo, siempre consiguen superarse. Lo de las conspiraciones y los robos ya es el último recurso de quien no sabe aceptar que perdió.
Lo preocupante es que cada vez más gente les tiene calados por la imagen que proyectan: soberbia, prepotencia, mal ganar y, sobre todo, mal perder. Han normalizado justificar la violencia llamándola “cancherismo”, cuando no es más que juego sucio.
Si el gol que le anularon a Nico se lo llegan a anular a Argentina, o si a Rodri le perdonan todas las entradas que hizo Paredes sin expulsarlo, todavía estarían hablando de ello dentro de diez años.
Es una pena, porque siempre fue una selección que solía caer bien. Especialmente por Messi estos últimos años. Pero la imagen que están transmitiendo últimamente está haciendo que mucha gente cambie por completo su percepción de ellos.
España fue mejor, bailó a Argentina por completo y no fueron capaces de tirar entre los tres palos en 120 minutos. Fin de la historia, turras.
Que moral te da a ti decir “oh Dios mío, hace 20 años estaba en segunda y ahora he ganado una Europa League, me he clasificado para Champions” si viene el Aston Villa que lleva años sin hacer NADA, o un Forest y te puede desmantelar la plantilla a precio de saldo.
Eso es lo lamentable.