🇦🇷 Alguien ha hecho un resumen de 13 minutos con todas las acciones sucias de los argentinos en la final.
Vídeo de jugar al fútbol no hay, eso sí. https://t.co/g8ReZ2cWCO
📺 TV EN DIRECTO | El Papa bendice a las parejas a punto de casarse y llama al matrimonio: “Si antes dije no tengáis miedo en pensar en una vocación, el matrimonio también es una vocación. No tengáis miedo del matrimonio y de formar una familia” https://t.co/ItspuDLZJt
Never trust people who hate dogs. Zoroastrians believed they were interlocutors between the human and the divine, while Tawney believed the existence of puppies was the best evidence for the existence of God.
El estadio lleno de humo del color de la bandera de Antioquia, las montañas, los atardeceres y los alumbrados del rio. Es el video mas paisa que vamos a ver en mucho tiempo. 🟢⚪️
La distancia estándar entre rieles en los ferrocarriles de Estados Unidos es de 4 pies y 8.5 pulgadas. Un número bastante extraño, ¿no?
¿Por qué se usa esa medida?
Porque así se construían los ferrocarriles en Inglaterra, y los primeros ingenieros que diseñaron las vías en EE. UU. eran ingleses.
¿Y por qué los ingleses usaban esa medida?
Porque las primeras líneas ferroviarias fueron construidas por las mismas personas que fabricaban los antiguos tranvías de carros, y ellos simplemente usaron el mismo ancho.
¿Y por qué los tranvías tenían ese ancho?
Porque quienes los construían usaban las mismas herramientas y plantillas que utilizaban para fabricar carros de carga… que también tenían esa separación entre ruedas.
¿Y por qué los carros tenían ese espaciamiento tan peculiar?
Porque si usaban uno diferente, las ruedas se rompían en los viejos caminos de larga distancia en Inglaterra.
Esos caminos tenían surcos formados por siglos de uso, y la medida de las ruedas debía coincidir con esos surcos.
¿Y quién hizo esos surcos?
El Imperio Romano, que construyó las primeras grandes rutas por toda Europa (incluyendo Inglaterra) para mover a sus legiones.
¿Y de dónde venían esos surcos?
De los carros y cuádrigas romanas, que tenían un ancho estándar. Como todos estaban hechos con las mismas especificaciones, los surcos quedaron fijados para siempre.
Así que la distancia estándar del ferrocarril estadounidense —4 pies, 8.5 pulgadas— proviene, indirectamente, del ancho de un carro de guerra romano.
Las burocracias realmente duran para siempre.
Así que, la próxima vez que recibas un procedimiento o especificación y te preguntes: “¿Qué cabeza de caballo inventó esto?”… quizá tengas razón.
Los carros de guerra romanos eran lo suficientemente anchos para acomodar el trasero de dos caballos. (Sí, dos traseros de caballo.)
Pero aquí viene el giro final:
Cuando ves un Transbordador Espacial en la plataforma de lanzamiento, notarás dos enormes cohetes laterales unidos al tanque principal. Son los SRB (Solid Rocket Boosters).
Los SRB eran fabricados por Thiokol en Utah. Los ingenieros habrían preferido hacerlos más anchos, pero no podían.
¿Por qué?
Porque debían transportarse en tren desde la fábrica hasta el centro de lanzamiento. Y la vía férrea pasaba por un túnel en las montañas.
Ese túnel era un poco más ancho que las vías… y las vías, como ya sabes, tienen un ancho basado en los traseros de dos caballos romanos.
Así que un detalle crucial del diseño del Transbordador Espacial—uno de los sistemas de transporte más avanzados del mundo—terminó siendo determinado, hace más de dos mil años, por el ancho del trasero de un par de caballos.
*A los jóvenes que odian a Uribe sin saber por qué*
De nuestra profesora de inglés en la Salle, *Beatriz Orduz Marzal.*
Hoy no vengo a hablar de si Álvaro Uribe Vélez es culpable o inocente. No me interesa el fallo, ni el titular judicial de turno. No vengo a defenderlo jurídicamente, ni a lapidarlo mediáticamente.
Hoy quiero hablarle a una generación.
A esos jóvenes de 20, 25 o 30 años que desprecian —con una pasión casi religiosa— a un expresidente que gobernó este país durante los años más oscuros que muchos de ustedes jamás vivieron.
Quiero hablarles a ustedes, que con rabia corean “paramilitar”, “asesino”, “monstruo”, sin haber vivido una sola noche temiendo un cilindro bomba, sin haber sentido en carne propia el terror de viajar por una carretera donde las FARC paraban, quemaban, secuestraban y mataban como señores feudales del horror.
Ustedes que hoy repiten eslóganes con furia aprendida, tal vez no recuerdan —o nunca supieron— que durante la posesión presidencial de Uribe, la Casa de Nariño fue atacada con cilindros bomba. Así comenzó su gobierno. Bajo fuego.
Tampoco saben que hubo una época en que ir de Bogotá a Villavicencio no era un viaje… era una ruleta rusa.
Que los nombres “Romaña”, “Mono Jojoy”, “Alfonso Cano” y “Raúl Reyes” no eran simples apellidos, sino jefes de guerra. Criminales que asaltaban buses como si Colombia fuera el Lejano Oeste.
Tal vez nunca oyeron hablar de la “zona de distensión”, ese Estado paralelo donde las FARC mandaban, juzgaban, secuestraban, cultivaban droga y operaban con impunidad sobre un territorio más grande que El Salvador.
Donde el comandante Manuel Marulanda aparecía en televisión como si fuera un presidente campesino… pero con alma de dictador.
Y sí, fue Álvaro Uribe quien desmanteló esa farsa.
Con todo lo que implica una guerra: errores, bajas amigas, civiles atrapados en el fuego cruzado.
¿Doloroso? Sí.
¿Evitable? Quizás no.
Porque quien se atreve a recuperar un país secuestrado, no lo hace con discursos, sino con decisiones.
Fue Uribe quien devolvió las carreteras, la movilidad, la esperanza.
Fue su política de Seguridad Democrática la que permitió que Colombia respirara de nuevo.
Que los criminales huyeran en vez de gobernar.
Que las ciudades no despertaran cada mañana con un nuevo coche bomba.
Fue él quien enfrentó a la comunidad internacional, con todo el costo político que eso implicaba, por hacer lo que había que hacer.
Así cayó Raúl Reyes en suelo ecuatoriano.
Y por eso, con el odio que no pudieron vengar en el campo de batalla, lo persiguen hoy en los tribunales.
Porque la izquierda no le perdona su victoria. Y porque muchos jóvenes, educados bajo un sistema adoctrinador, absorbieron sin filtro la narrativa impuesta por FECODE, la misma que blanquea terroristas y demoniza patriotas.
No les pido que adoren a Uribe. Ni siquiera que lo defiendan.
Solo les pido una cosa: MEMORIA.
Porque muchos de ustedes opinan desde el confort que otros —como él— ayudaron a construir.
Y aunque hoy un juez lo condenará, quienes vivimos la guerra -de verdad- sabemos bien quién fue Uribe, y lo que representó para un país que ya no creía en nada.
Por eso, más allá de ideologías, hoy digo sin rodeos:
Mis respetos eternos, Presidente Álvaro Uribe Vélez.
#reflexiones #PresidenteUribe
Atentaron contra una esperanza de la Patria, contra un gran esposo, padre, hijo, hermano, contra un gran compañero de trabajo.
Pedimos a Dios por la recuperación de Miguel. Nuestra confianza en los médicos, en las Fuerzas Armadas, la Justicia. Apelamos a la reflexión ciudadana.