Adoro mucho mi forma de demostrar amor, aunque sobre pensar haga que a veces lo arruine, sin embargo, sé que... Tengo ese talento para saber que algo anda mal... Y siempre deseo equivocarme... Y siempre fallo al hacerlo. Y está vez... Deseo equivocarme... Con todas mis fuerzas...
Solo te aferras a un recuerdo magníficado por el amor que recuerdas, el que diste y el que según tú recibiste, nada peor, nada más nefasto para tí. Nada más falso que el amor que no es, no fue... Y nunca será.
¿Y de qué te quejas mi amigo?
Sabías perfectamente que tú libertad venía bien acompañada por la soledad, después de todo venimos solos y nos vamos solos, que no?
Hace más de una década que deje la iglesia, y tal vez suene hipócrita pero solo busco a dios cuando una situación parece rebasarme. Después de todo, se hace cuando necesitas esperanza, para no rendirte.