Puras patadas de ahogado las de Rixi ombe, tuvo la oportunidad de salir por la puerta grande pero decidió irse con el mismo discurso ridículo de victimismo que tuvo desde el día 1 de campaña.
La gente: que educado es Lamine Yamal que nada más acabarse el partido se ha ido al vestuario.
El putísimo Lamine en el vestuario esperando a sus compañeros: